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La
perra vida de Dólar, un chucho con sarna y sin
amo
La municipalidad pondrá en marcha un plan para disponer
de animales que deambulan en las calles de Soyapango. La historia
que hoy relatamos, ilustra el tipo de vida que llevan los canes
que deambulan en las populosas colonias de este municipio.
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Muchos le llaman Dólar,
otros, El Descarnado por la sarna que cubre el
famélico cuerpo de un perro vagabundo que deambula
por las calles de Soyapango. Foto EDH
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Muchos le llaman Dólar, otros, El Descarnado
por la sarna que cubre el famélico cuerpo de un perro vagabundo
que deambula por las calles de Soyapango.
Debido a su infortunada condición de perro sarnoso, Dólar
es uno de los muchos elegibles para ser sacrificados en la perrera
municipal.
Nadie recuerda ya con claridad cuándo llegó el animal
a la colonia Las Flores. Cuando los vecinos lo vieron, inmediatamente
lo nombraron Dólar por su parecido con el perro
de la caricatura Rickie Ricón.
A veces se echa a dormir bajo cualquier cosa que arroje sombra y
otras, arrimado a alguna vivienda. Sus días pasan entre el
aburrimiento y la desesperación que le causa el hambre y
la picazón de su cuerpo por la sarna.
En algunas ocasiones el pobre anda tan flaco que todos piensan
que morirá pronto. A los días, empieza a engordar
y la gente cree que alguien lo apadrinó, pero nunca se ha
sabido de dónde vino, ni quién pudo haber sido su
dueño, explica Guadalupe Flores, mientras echa tortillas
sobre un comal, para clientes de la colonia. Ella y otros vecinos
que le tienen cariño temen que un día se lleven a
Dólar y no regrese más.
Sin embargo no todos son buenos sentimientos hacia el chucho.
Las tres unidades de Salud locales reportan unas mil mordeduras
de perros en lo que va del año. Esto ha generado opiniones
adversas entre los vecinos.
Como en esta colonia pocos lo quieren, mucha gente lo apedrea
y le dan patadas para ver si así, el animal se muere o se
va, cuenta la propietaria de un comedor. Algunos vecinos quisieran
que Dólar muriera, porque lo ven como un peligro
para los habitantes de la colonia y porque también creen
que sufre con su desventurada vida.
A veces, como si supiera que hablan de él, Dólar
mueve la cola amistosamente al paso de transeúntes que no
le parecen hostiles. Al igual que éste, decenas de chuchos
y gatos vagan por estas calles.
Pero aunque pocos lo perciban, estos animales, con una mezcla de
peligrosidad, gracias y pulgas, forman parte de la vida de la comunidad.
En medio de los desprecios, insultos y golpes, Dólar
en algunas oportunidades halla un alma generosa. Una vecina se mantiene
atenta a él. Le da de comer todos los días,
lo baña de vez en cuando, le da medicina y le lleva al veterinario,
explica la hija de la mujer. Lo malo es que esta se marchó
a Estados Unidos.
Entre tanta desventura, lo cierto es que muy pronto la alcaldía
empezará a recoger a todos los perros callejeros y, sin duda
alguna, Dólar se irá en la redada. Dentro
de algún tiempo, nadie recuerde quizá al perro sarnoso
de la colonia Las Flores, de Soyapango.
Centro de Retención de Animales
La alcaldía de Soyapango junto a la Sociedad Protectora de
Animales y los ministerios de Salud y Educación impulsarán
este proyecto.
- El personal del centro realizará redadas para recoger a
los animales callejeros.
- Estos serán alimentados, vacunados y observados durante
quince días. Si en ese tiempo no aparece el dueño,
se darán en adopción.
- Los animales que se encuentren con sarna o contagiados de alguna
enfermedad incurable, serán eliminados por medio de una sobredosis
con anestesia.
- Las unidades de salud recomiendan a toda la población salvadoreña,
que si alguien es mordido por un perro, lo primero que debe hacer
es averiguar la dirección de los propietarios del animal.
Luego visitar el centro de salud más cercano para recibir
atención médica especial.
- Esto ayudará a los médicos a saber si existe algún
peligro de contagio por rabia.
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