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Opinando
¿Es Schafik un Lula?
La mayor
diferencia entre ambos es que Lula es un estadista pragmático
de centro-izquierda, no un radical como Schafik.
Luego del descalabro electoral de ARENA hemos visto mucha actividad
partidaria en los últimos días. Especialmente, el
FMLN ha estado muy activo reacomodando sus piezas para lanzarse
a la carrera electoral.
Y es que el Frente ha concluido que es el tiempo de la izquierda
para gobernar. Esto debido según ellos al desgaste
sufrido por ARENA luego de los tres períodos consecutivos
en el Ejecutivo, el alejamiento cada vez más evidente entre
los aspectos sociales del modelo neoliberal y la tendencia que se
aprecia en toda América Latina de las victorias electorales
de los partidos izquierdistas-populistas.
Es innegable que los dos primeros argumentos no dejan de ser válidos.
Sin embargo, es mi interés llamar la atención en el
último argumento: la tendencia de las recientes victorias
electorales de la izquierda en América Latina. Inclusive,
el FMLN invoca los nombres de Chávez, Toledo, Gutiérrez
y su modelo aspiracional: Lula da Silva, para justificar su presunción.
Y es tanta la convicción de dicho análisis, que suponen
que esta tendencia es tan certera que no importa el candidato a
llevar, como quiera el Frente gana. Ésa es la explicación
del porqué el FMLN ha arriesgado su mejor oportunidad para
arrebatarle a ARENA el poder, insistiendo con un candidato que según
todas las encuestas posee un alto nivel de rechazo.
Esto implica que el Frente está tan seguro de tal determinismo
electoral, que desprecia la oportunidad de constituir una
gran coalición, atrayendo a algunos elementos de centro-izquierda
para su proyecto electoral de 2004.
Pero debemos hacer notar que según las acciones tomadas
por el Presidente de Brasil Schafik, aunque trate de buscar
e invocar paralelismos entre ellos, no es Lula.
Si bien es cierto el Presidente brasileño participó
activamente en el movimiento sindical de Brasil, nunca dinamitó
puentes, secuestró a personas o combatió en la guerrilla.
Y eso que habrá que recordar que la dictadura militar brasileña
fue una de las más férreas de Latinoamérica,
por lo que hubiera sido fácil justificar un comportamiento
radical.
A diferencia de Schafik, Lula no sueña con un paraíso
cubano. Si bien mantiene relaciones diplomáticas con
aquella isla, no es la presunción de Lula hermanar
sociedades que difieren nada más y nada menos en un único
pero fundamental concepto: la libertad.
Lula no ha propuesto dar marcha atrás al proceso privatizador
en Brasil, pues entiende que la solución no es la destrucción
del mismo, sino el mejorar el funcionamiento del sistema.
A diferencia de Schafik, Lula no prometió un país
sin ricos, sino un país con menos pobres.
Lula no identifica que se debe combatir al capitalismo por su concepto,
sino por sus excesos, mientras que Schafik sueña con implementar
un socialismo por su concepto sin importar los excesos.
La mayor diferencia entre ambos es que Lula es un estadista pragmático
de centro-izquierda, no un radical como Schafik. Lo anterior queda
demostrado cuando en la última reunión del G 9, al
cual se invitó a Lula, optó por sugerir la constitución
de un fondo social mediante un impuesto a la venta de armamentos
y no se unió a los manifestantes radicales antiglobalización.
Actitud que contrasta mucho con las participaciones de Schafik en
todas las huelgas y manifestaciones de El Salvador, caracterizadas
por la pinta y pega de propaganda, destrucción
de la propiedad privada y la utilización de la violencia
como medio válido de expresión.
Indudablemente, Schafik no es Lula. Parece ser que Schafik es y
será un Fidel Castro.
Y Ud. ¿a quién le encuentra parecido?
*Lic. en Administración Empresas
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