Turismo
 
Inicio del Sitio Viernes 20 de junio
 

 



CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


..OTROS SITIOS
 
 

Comentando
Cervantes versus Shakespeare

Edgar López Bertrand*
El Diario de Hoy
editorial@elsalvador.com
Vale la pena notar que estos dos genios de la literatura y el arte estuvieron relacionados indirectamente con las traducciones de la Biblia.

No pretendo ser un letrado, pero leyendo a Rafael Escandon, profesor de Lenguas Modernas en Pacific Union College, en California, me ha parecido pertinente hacer una comparación entre estos dos grandes genios de la literatura. Ruego a Dios que usted querido lector lea este artículo que lo enriquecerá literariamente.

Es interesante notar que los dos grandes escritores del Siglo de Oro europeo, Miguel de Cervantes Saavedra y William Shakespeare, por extraña coincidencia, murieron ambos un 23 de abril de 1616.

Por paradójico que parezca, no eran exactamente el mismo día, ya que en la Inglaterra de la época regia, en el calendario Juliano, ese día correspondía al 3 de mayo de dicho año, según el calendario que estaba vigente en España. Lo más probable es que estos dos genios nunca se conocieran y, sin embargo, vivieron vidas paralelas y produjeron excelentes obras literarias.

Miguel de Cervantes Saavedra ocupa un lugar de privilegio en la historia de la literatura castellana. Nació en Alcalá de Henares, España, y, al igual que Shakespeare, no completó sus estudios universitarios, sino que se educó en base a lecturas y experiencia, lo que se refleja en sus obras.

En 1570 se enlistó como soldado. Peleó en la batalla naval de Lepanto, donde recibió heridas que le afectaron el uso de la mano izquierda, lo cual le ganó el apodo de “El Manco de Lepanto”.

Cuando regresaba a España, fue capturado por piratas y, por cinco años, fue cautivo de los moros en Argelia. En 1584 se casó, cerca de Toledo, con Catalina de Salazar, pero el matrimonio terminó pocos años después.

Desde entonces, Cervantes llevó una vida nómada. Estuvo en la cárcel al menos dos veces, por irregularidades fiscales. Durante su segundo encarcelamiento tuvo la genial idea de escribir su obra maestra: “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”.

En ella narra las aventuras de un terrateniente de avanzada edad, que se imagina ser caballero en armadura y se lanza al mundo a “desfacer entuertos”, en compañía de su escudero “Sancho Panza”, campesino de la región de La Mancha.

Esta novela ha sido objeto de múltiples interpretaciones. Para algunos, representa el más vasto panorama de la sociedad de todos los tiempos. Para otros, es un completo espejo de la vida humana. Junto a su valor de documento humano, y junto a la profunda filosofía práctica que encierra, está el valor y el efecto estético.

La última obra de Cervantes fue “Persiles y Segismunda”, cuyo sentido prólogo escribió pocos días antes de morir. En él, previendo su próximo final, se despidió de la vida. Durante la época de Cervantes, la Biblia era un libro de lectura restringida. En efecto, su lectura por el vulgo (es decir, por el pueblo común) había sido prohibida por la Inquisición Católica. Existían, desde siglos anteriores, algunas versiones en romance.

William Shakespeare, el genial escritor y poeta, considerado como el más grande dramaturgo del mundo occidental, fue bautizado en Stratford-upon-Avon, Inglaterra. Su familia pertenecía a la clase media: Su padre fue fabricante de guantes. Se educó en la escuela de gramática local y continuó sus estudios. El resto de sus vastos conocimientos lo adquirió mediante su experiencia y sus lecturas.

Se casó a los 18 años con Anne Hathaway, en 1582, y tuvo tres hijos. Shakespeare se dedicó al teatro y escribió por lo menos 36 obras divididas entre comedias, historias, romances y tragedias. Profundo conocedor de la naturaleza humana, creó caracteres universales con un altísimo contenido humano. Su cultura y su obra abarcaron los campos de la música, la ley, la Biblia, la historia, los deportes, la caza, etc.

Shakespeare ha tenido una enorme influencia en el desarrollo mundial. Ningún otro autor ha creado tal número de personajes que hayan sido mundialmente conocidos. Se ha escrito más sobre Shakespeare que sobre ningún otro autor.

Sus villanos y héroes han adquirido carácter universal.


En la época de Shakespeare, Inglaterra atravesaba por un período de gran creatividad. Cuando escribía su “Macbeth”, apareció en el país la traducción de una Biblia que combinaba una rigurosa erudición con un elegante uso del idioma. Era la Versión autorizada por el rey Jaime, publicada en el año 1611. Esta traducción se convirtió pronto en la Biblia de mayor influencia en la vida del pueblo inglés.

Jaime I, rey de Escocia, cuando tenía sólo un año, llegó a ser rey de Inglaterra en 1603, a la muerte de la reina Isabel. Durante su reinado demostró su gran interés por las artes y la educación.

El mismo escribió obras de poesía, crítica literaria y teología. En 1604, cuando asistía a una reunión de obispos y teólogos en el palacio Hampton Court, surgió un comentario relacionado con la Biblia de Ginebra, la traducción más conocida y más popular de aquel entonces.

Era el texto aceptado, pero tenía varias incoherencias. Fue en ese momento cuando el rey propuso hacer una versión de la Biblia de carácter literario, pero que fuera de fácil comprensión para el pueblo.

Vale la pena notar que estos dos genios de la literatura y el arte estuvieron relacionados indirectamente con las traducciones de la Biblia; nunca la atacaron ni la criticaron, sino más bien mucho de sus inspiraciones fue tomado de la Palabra de Dios.
Lee tu Biblia todos los días.

*Pastor.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal