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Tomando la palabra
... Y entonces, entonces, ¿cuál es el miedo?

Marvin Galeas*
El Diario de Hoy
marvinn@integra.com.sv

El temor no es a lo rojo de una bandera ni a las barbas del líder marxista, sino a perder la libertad.

Los propietarios de mentes básicas, tan propensos a lo superficial y tan inocentes en el análisis, no alcanzan a entender qué es lo que en verdad está en juego en las elecciones presidenciales del próximo año.

De muy poco les sirven los años en la universidad o haberse quemado las pestañas (al menos así lo proclaman) leyendo a Popper, Bobbio o Nozik, si al final sus conclusiones son tan erráticas que hasta despiertan sospechas sobre la sinceridad de su equivocación.

Me refiero a esos analistas, con cierto grado de respetabilidad y hasta con alguna gracia en la redacción, que sostienen que las fuerzas democráticas están exagerando su temor ante un eventual triunfo electoral del FMLN. Se trata, dicen, de un miedo infundado. La eterna campaña atemorizante de la derecha ante “el peligro rojo”. El miedo como único argumento ante la inevitable hora de la alternabilidad política y el fracaso del modelo neoliberal.

¿Es que de verdad creen estos analistas y profundos pensadores que la batalla entre ARENA y el FMLN es como la que se da en Costa Rica entre Unidad Social Cristiana y Liberación Nacional? ¿O entre los liberales y los cachurecos en Honduras? ¿Demócratas y Republicanos en Estados Unidos? En esos países, de tan diversas características, la alternabilidad se da sin trauma alguno. El sistema continúa. El partido ganador debe demostrar que sus ofertas de campaña fueron las mejores, y el partido derrotado tiene que revisar sus desaciertos, mejorar y esperar el próximo evento electoral. No hay tos.

Pero acá no es un simple cambio de partido en el gobierno lo que se juega. Es el sistema. El FMLN no es un simple partido político. Es una organización revolucionaria marxista-leninista.

Marxista, porque su ideología se fundamenta en el materialismo histórico, el cual establece que la lucha de clases es lo que hace avanzar a las sociedades. Es decir, las contradicciones de clase en el capitalismo necesariamente tienen que desembocar en el socialismo, donde la clase proletaria mantiene el dominio sobre la burguesía, hasta hacerla desaparecer y entonces dar lugar al comunismo o la sociedad sin clases (un proceso que dura muchos años).

Leninista, porque sus métodos para la toma del poder combinan “creativamente” todas las formas de lucha. El frente electoral es sólo uno de los tantos del FMLN. Más importante es la construcción del frente de masas, hoy llamado “sociedad civil”, y el lento pero seguro socavamiento y cooptación de las instituciones del sistema. La conspiración con los aliados y la infiltración de la Fuerza Armada.

No hay ningún documento oficial del FMLN en el que diga que ha renunciado al marxismo leninismo y a su aspiración de imponer el socialismo (la hegemonía proletaria) en el país. La cartita fresa a la nación que explicaron Gerson Martínez, Nidia Díaz y otros es sólo un truco de moderación para engañar incautos. Un ardid publicitario del frente electoral.

La consigna que durante los últimos años ha utilizado el FMLN para movilizar sus frentes de masas ha sido y es “no a la privatización”. En estas cuatro palabritas está el corazón del asunto y el centro de la batalla política ideológica. No a la privatización quiere decir, lógicamente, que el Estado es el que debe regir la vida económica de una formación social. No a la privatización implica y explica la lucha frontal del FMLN y la izquierda latinoamericana contra los tratados de libre comercio.

Hay que recordar que la lucha contra el ALCA es la prioridad establecida en el foro de Sao Paolo y el principal lineamiento ideológico del Partido Comunista Cubano a sus colegas latinoamericanos. Tanto se ha repetido la consigna y de manera tan machacona que muchos líderes de derecha se han visto forzados a decir que ya no van a privatizar nada y que revisarán los anteriores procesos de privatización.

De tanto repetirlo, la izquierda ha logrado establecer como verdades dos cosas que son absolutamente falsas: primero, que privatizar es malo (el mensaje oculto es que estatizar es bueno. El socialismo es bueno) y, segundo, que el modelo económico basado en la libertad (neoliberalismo le dice la izquierda) ha fracasado. Ambas aseveraciones están estrechamente conectadas la una a la otra, aunque no sean lo mismo. No necesariamente lo malo (en el sentido diabólico de la palabra) es necesariamente fracasado.

En síntesis, la izquierda ha vendido el mensaje (con la ayuda de los propietarios de mentes básicas) que el modelo de libertades es malo y fracasado. Y, sin embargo, la verdad es del tamaño de un planeta. Lo que ha fracasado no es la democracia liberal. Allí están más prósperos que nunca Estados Unidos, Francia, España, Suiza, Noruega y un etcétera en que se debe agregar a Chile.

Lo que ha fracasado estrepitosamente es el socialismo. Lo que colapsó fue el campo socialista, no la comunidad económica europea. La que está en ruinas, hedionda a cárcel y bárbara represión es Cuba, no Costa Rica. Lo que los pueblos botaron a patadas y martillazos fue el Muro de Berlín, no la Estatua de la Libertad.

Los que fracasaron son los gobiernos que se opusieron a transferir a la sociedad las actividades que usurpa el Estado de manera abusiva. Como diría la izquierda: los que dijeron “no a la privatización”. Hungría, Checoslovaquia, Bulgaria, Zaire, Corea del Norte, Libia, Eritrea y la mismísima y sacrosanta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. En el etcétera habría que agregar a la Nicaragua sandinista y la Cuba de Fidel Castro. (“Preferimos perder 10 mil elecciones y jamás traicionar a Cuba”, dicen los líderes del FMLN).

Hay una verdad que ha venido siendo esculpida por la historia de las naciones en láminas de acero: La libertad política y todas las demás libertades sólo pueden ser posibles donde hay libertad económica. El temor no es a lo rojo de una bandera ni a las barbas del líder marxista, sino a perder la libertad.


*Columnista de El Diario de Hoy.

 

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