| |

Trabajadores
rechazan TLC en Honduras
Organizaciones
populares de Honduras rechazaron ayer el tratado de libre comercio
(TLC) entre Centroamérica y EE.UU., por considerar que llevará
a la quiebra a miles de pequeños y medianos productores de
la región.
El Bloque Popular, que aglutina a más de 30 organizaciones
obreras, campesinas y de otros sectores socia
es, dice "no al tlc porque tiene poco de comercio, pero mucho
de inversión, y busca convertirnos en un paraíso para
el capital y un infierno para los pueblos".
La protesta surge mientras en Tegucigalpa se celebra a puerta cerrada
la quinta de nueve rondas de negociaciones entre Centroamérica
y EE.UU. para un TLC, sobre las que los pueblos centroamericanos
no han sido informados ampliamente, según el Bloque Popular.
Rafael Alegría, asesor del Comité Coordinador de Organizaciones
Campesinas de Honduras (Cococh), dijo a que un TLC con Estados Unidos
representará "la desaparición de 300,000 pequeños
campesinos y de productos básicos como el maíz y los
fríjoles".
Otras quejas
En una carta dirigida a los ministros de Economía de Centroamérica,
el Bloque Popular resalta que un TLC con EEUU pisoteará la
Constitución de los países de la región, y
al legalizar el neoliberalismo la política económica
la definirá ese tratado y no los gobiernos.
Un TLC profundizará las privatizaciones de los servicios
públicos, que se volverán más caros y con fines
de lucro, contrariando la Constitución, porque si un gobierno
nacional decide revertir las medidas neoliberales, tendrá
problemas, añade la carta.
El análisis del Cococh advierte que en Centroamérica
ocurrirá lo mismo que en México, donde el TLC con
EEUU y Canadá ha creado más pobreza, mientras un reducido
grupo de grandes empresas controlan las exportaciones.
En Centroamérica, un TLC con EE.UU. también supone
que la inversión extranjera "tendrá los mismos
derechos que la nacional y casi la acabará, los gobiernos
tendrán que comprar obligatoriamente a las multinacionales
y Estados Unidos tendrán derecho a patentar todo lo que quieran".
Carlos Reyes, coordinador del Bloque Popular, dijo que los pueblos
centroamericanos deben tener conciencia sobre las repercusiones
negativas de un tratado de libre comercio con EE.UU.
Agregó que hoy, miércoles, celebrarán un plantón
frente al hotel donde se reúnen los negociadores de Centroamérica
y EE.UU.
La quinta ronda de negociaciones ha sido marcada por la iniciativa
de Guatemala de ofrecerle a EEUU desgravar una mayor cantidad de
partidas arancelarias que el resto de la región.
Reyes subrayó que EEUU busca con el tlc acabar con lo poco
que le queda a Centroamérica en materia de soberanía
alimentaria.
Además, los efectos comerciales del tratado se imponen sobre
las leyes ambientales, los convenios de la Organización Internacional
del Trabajo (OIT), el Código del Trabajo, la Ley de Servicio
Civil, los estatutos y los contratos colectivos.
Otras acciones negativas se orientarán a restarle fuerza
al sindicalismo, prevalecerán los contratos de trabajo temporal
y los salarios a destajo para sobre explotar la mano de obra, se
eliminarán el decimotercero y decimocuarto salario, el Seguro
Social y aumentarán el desempleo y el trabajo informal.
En un tlc con EEUU, según el Bloque Popular, el capital extranjero
tendrá el mismo trato que el nacional, los gobiernos tendrán
prohibido poner condiciones a la inversión extranjera y cualquier
ley que afecte las ganancias de las multinacionales será
considerada expropiación indirecta.
Las organizaciones populares propusieron a los ministros de Economía
de Centroamérica "una política continental alternativa
que no merme la capacidad de ninguno de los Estados para defender
las necesidades sociales, culturales y económicas de sus
habitantes".
La quinta ronda de negociaciones entre Centroamérica y EEUU
concluirá el próximo viernes.
|
|