Turismo
 
Inicio del Sitio Miércoles 18 de junio
 

 



CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
SUSCRIPCIONES
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


..OTROS SITIOS
 
 

La revuelta anticomunista en Alemania hace 50 años

La rebelión fue desatada por la rigidez con que el régimen de Berlín Oriental quiso imponer la construcción del Estado comunista según el modelo soviético, sometiendo a la población a duros sacrificios.

María Laura Aráoz
BERLÍN, ALEMANIA
DPA.-
internacional@elsalvador.com
Alemania conmemoró ayer el cincuentenario del alzamiento popular del 17 de marzo de 1953, que marcó la instauración de un estado policial en la República Democrática Alemana (RDA). Foto: AP

Alemania conmemoró ayer el cincuentenario del alzamiento popular del 17 de marzo de 1953, que marcó la instauración de un estado policial en la República Democrática Alemana (RDA), fundada cinco años antes bajo la égida de la Unión Soviética.

La revuelta, considerada precursora de las protestas de 1989 que desencadenaron la caída del Muro de Berlín y el derrumbe del comunismo en Europa, comenzó con una protesta obrera por el deterioro de las condiciones de vida y de trabajo en el sector de ocupación soviética.

Mientras que en Alemania Occidental la industria y el comercio florecían y llegaron en 1952 a alcanzar un récord de posguerra, la población en el Este, dominado por los comunistas, padecía de desabastecimiento y su nivel de vida caía de forma drástica, bajo el de los años anteriores a la guerra.

La decisión del Partido Socialista Unificado (SED) de aumentar las horas de trabajo para mejorar la productividad fue el detonante. Centenares de enardecidos obreros de la construcción abandonaron la labor y marcharon el 16 de junio hacia la sede de los ministerios y pedir que se revocase la medida.

Pese a que el reclamo fue oído y el régimen revocó apresuradamente la medida, los manifestantes convocaron espontáneamente una huelga general en todo el país. El llamamiento fue emitido por una radioemisora del sector occidental que era escuchada en todo Berlín, mientras que los medios comunistas lo ignoraron.

El 17 de junio reinaba un ambiente explosivo en todo el país. Lo que había comenzado como protesta laboral desembocó en un alzamiento contra los comunistas. Más de un millón de personas en unas 700 ciudades y pueblos -cerca de 100 mil únicamente en la capital- salieron a la calle para exigir la destitución del régimen comunista y elecciones libres. Algunos reclamaban la reunificación alemana.

Represión sangrienta


La cúpula en el poder en la Alemania socialista, fundada en 1949, fue sorprendido por la reacción de los obreros y campesinos a los que decía representar. Ante la imposibilidad de frenar el clamor popular, la nomenclatura del SED pidió auxilio a los militares soviéticos, que tenían estacionados 500 mil efectivos en todo el territorio. Horas después llegaban a Berlín unos 600 tanques de refuerzo y se declaraba el estado de sitio.

“Hay tantos días en nuestra historia conectados a derrotas o errores. El 17 de junio fue una derrota externamente pero no fue un error, y es por eso que hoy podemos decir: el 17 de junio es uno de los días que son motivo de orgullo en la historia de Alemania", dijo.
Johannes Rau
Presidente de Alemania

Centenares de edificios públicos fueron asaltados mientras los carros blindados avanzaban contra la multitud. Aún no hay cifras exactas de las víctimas que se cobró la represión del Ejército Rojo.
Se estima que entre 40 y 150 personas perdieron la vida en la revuelta, unos 40 en ejecuciones sumarias.

Más de 12 mil manifestantes fueron detenidos y muchos fueron condenados a largas penas de cárcel acusados de haberse sumado a un conato de golpe fascista instigado por los “monopolios capitalistas de Occidente”.

Algunos historiadores consideran el alzamiento como un hito que marcó “la segunda fundación de la RDA”, la instauración del estado de represión policial que fue hasta su fin en 1989. Asimismo la incluyen entre las grandes revoluciones alemanas junto con la de 1848 -la primera revolución burguesa contra la realeza-, y la de 1989.

“Este día pertenece a la historia de la libertad europea”, afirma Marianne Birthler, la ex disidente alemana oriental que dirige los archivos de la antigua policía política Stasi.
El 17 de junio fue proclamado feriado nacional en Alemania Occidental, pero el significado de la conmemoración se fue desvirtuando para muchos alemanes hasta quedar en un mero día libre.

En 1990 fue suprimido el feriado en favor del 3 de octubre, día de la reunificación de Alemania.
El cincuentenario fue conmemorado en más de 500 ceremonias y actos en todo el país. Ambas cámaras del Parlamento celebraron una sesión extraoridaria en la que hablaró el presidente federal, Johannes Rau.

El aniversario ha devuelto a la memoria de los alemanes este acontecimiento que había caído en el olvido. Documentales, películas, series especiales en los medios de comunicación, además de varias exposiciones sobre el tema han despertado nuevamente el interés por lo que para el historiador Hans Mommsen fue “una de las últimas acciones del proletariado contra sus presuntos representantes”.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
   

 

 

s