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Cantones piden terminar la obra

Cuscatlán. Desde diciembre del año pasado, la gente de Buena Vista y Ánimas espera que conecten el agua potable.

Rógel Meléndez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
En los cantones Buena Vista y Ánimas, en Cuscatlán, los trabajos de conexión de agua están atrasados. Los que más sufren son los menores de edad. Foto EDH

El problema es el mismo. No existe agua potable en Buena Vista y Ánimas. Ahí las personas se quejan del poco interés que las autoridades municipales tienen acerca de la instalación del servicio de agua potable.

Por tanto, solicitaron el servicio hace 13 años, pero hasta finales de 2002 les aseguraron que entregarían el trabajo.

Han pasado seis meses y el proyecto no está concluido. Los pobladores señalan al encargado de los trabajos, Mauricio Ochoa, como el principal responsable del retraso.

El Diario de Hoy intentó contactar a Ochoa, pero no respondió los mensajes.

Salvador Vanegas, alcalde del municipio de Michapa, aseguró que el próximo mes inaugurarán el proyecto, pues consideran que el principal obstáculo para terminar la obra son los permisos que extiende CAESS para movilizar postes eléctricos que interfieren con la construcción y las tuberías dañadas.

Esperan

“Personal del Fondo Social para el Desarrollo Local (FIDSL) vino a observar los inconvenientes que han retrasado la finalización de los trabajos y le dieron un plazo a Ochoa, para que termine el trabajo”, explicó Salvador Vanegas, alcalde de la localidad.

“Estamos luchando para realizar todo tipo de gestiones y beneficiar a toda la población con el servicio de agua, porque sabemos que es uno de los principales problemas que enfrentan”, expresó el edil.
Para los pobladores de los cantones Buena Vista y Ánimas las promesas no son suficientes. Ellos caminan horas para llegar al río más cercano por un poco de agua y abastecer sus hogares.

Adalila López dijo que los más afectados son los niños, ya que se enferman por la insalubridad del agua que consumen.

“A veces compramos el barril con agua, que nos cuesta 10 colones, pero no siempre es posible adquirirlo. Así que esperamos las lluvias para abastecernos”, contó López.
Finalmente, los ciudadanos anunciaron que esperan que terminen los trabajos “o tomarán medidas de presión”.

 

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