| |

Rizos
y enredos de juventud La Porno
La
pornografía no es dañina. Ja, ja. Los casos
que últimamente han ocupado grandes espacios de cobertura
en los diferentes medios de comunicación demuestran todo
lo contrario.
Que tal si le preguntas al sujeto que ha perdido todo interés
sexual en su esposa, debido a que en su mente solamente hay fantasías
sexuales de rubias y negras gritonas.
La red de Internet ha dado un cambio radical a la forma de vida
en el mundo entero. Su uso es de gran beneficio para ampliar conocimiento
en cualquier materia y hasta en el mundo de los negocios se ha convertido
en una herramienta vital. Sin embargo, el abuso en navegar por sitios
pornográficos se vuelve perjudicial para la mente de muchos.
Pero muchos argumentarán: yo hago con mi vida lo que
quiero, y si mi deseo es ver mujeres chulonas, ¿qué?
después de todo no le hago daño a nadie.
Verdades y mentiras
La porno es altamente dañina. Te lleva a cambiar
uno de los sentimientos más nobles del ser humano como lo
es el amor por uno puramente animal como es el caso de la lujuria.
Te conduce a ser una persona egoísta al centrarte sólo
en la satisfacción de tus instintos sexuales. Arruina cualquier
relación constructiva de noviazgo y no se diga cuantos matrimonios
(y por lo tanto familias) se acaban por esas falsas expectativas
sexuales que una porno-movie enseña.
Como que si se nos olvidara que una película es eso, una
película. También ahí actúan, no es
la vida real, son sólo fantasías al estilo Hollywood
diseñadas para capturar mentes débiles y sin criterio,
mentes que no pueden discernir que todo lo que aparece ahí
es paja.
¿O nunca te habías puesto a pensar que todas esos
monumentos que aparecen en esas películas siempre
son unos grandes cuerpos, siempre andan bien guapas, siempre bien
sexy y siempre listas para entrar en acción?
Abrí los ojos, ellas son mujeres de comercio, son es la vida
real.
¿Qué puedo hacer?
Si sos un adicto a la porno te tengo buenas noticias:
¡No tenés porque vivir toda tu vida esclavizado a ese
mal hábito! Como ser humano, vos sos libre de elegir el destino
que querés. Así te hizo Dios (Génesis 2:16-17),
eso se llama libre albedrío, vos decidís
qué clase de futuro querés al tomar tus decisiones.
Creo firmemente que no te gustaría terminar como un hombre
prófugo de la justicia sino como alguien que dejará
una huella positiva en su familia y en la sociedad. ¡A la
basura el material pornográfico!
|
|