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Opinando
La democracia está en peligro
Si
queremos vivir en democracia, debemos luchar por preservarla. Para
ello, los actuales y futuros gobernantes deben hacer cambios, tener
mucha sabiduría y tener la capacidad suficiente para dialogar.
Los partidos mayoritarios están en plena selección
de sus candidatos para la Presidencia de la República en
el próximo período. Ojalá Dios los ilumine
para que encuentren el candidato ideal: que sea un hombre probo,
honesto, con un coeficiente intelectual elevado, con sensibilidad,
con capacidad para dialogar, concertar, y otra serie de virtudes
que son propias para el cargo.
Los salvadoreños queremos que los políticos corrijan
la plana, ya que sus actuaciones, en su mayoría, dejan mucho
que desear y están reñidas con la moral. Por eso,
el pueblo está desilusionado y siente repudio hacia los políticos.
Queremos que nuestros diputados legislen leyes que el país
necesita para reactivar la economía, combatir la corrupción
y la impunidad; no como ahora, que en forma nada ética, emiten
decretos que dañan al país, como los emitidos para
favorecer a los médicos y sindicalistas del ISSS, a los buseros
y cafetaleros.
Ahora, el FMLN y el PCN pueden dar y revertir muchas leyes que le
ocasionarán muchos problemas al país, a los cuales
los salvadoreños debemos estar atentos, dejando esa posición
cómoda de no asistir a las urnas a depositar nuestro voto,
porque de lo contrario nos esperan días difíciles.
Debemos recordar que en Venezuela fueron todos los sectores: empresarios,
profesionales, empleados, obreros y campesinos los que se aglutinaron,
y en un solo esfuerzo, llevaron al actual Presidente de la República.
Ahora se arrepienten, porque un país inmensamente rico ha
perdido sus libertades, y la pobreza y la desesperación rondan
por todas partes. Ojalá a nosotros no nos pase lo mismo.
El FMLN es el partido político que nació con los Acuerdos
de Paz, en él se aglutinan profesionales, empleados, obreros
y campesinos que creen ciegamente en que este partido les resolverá
el problema del desempleo y la pobreza y que tendrán muchas
prebendas sin trabajar.
Ellos no analizan que los que generan trabajo son los inversionistas
con sus empresas, y estos sólo invierten donde hay seguridad.
El capital no tiene patria y, al sentirse amenazados, se va a donde
le ofrecen seguridad para invertir. Cabe mencionar que muchos que
nacieron con el FMLN participaron en el conflicto, pero su pensamiento
era moderado y fueron expulsados. Ahora será la máxima
dirigencia con su pensamiento comunista, de ganar las próximas
elecciones, la que dirigirá nuestro futuro, y el país
sufrirá una serie de cambios.
Si queremos vivir en democracia, debemos luchar por preservarla.
Para ello, los actuales y futuros gobernantes deben hacer cambios,
tener mucha sabiduría y tener la capacidad suficiente para
dialogar y concertar en aras del bien común, no como ahora
que a última hora están pregonando cambios que fueron
olvidados al principio de su mandato.
* Lic. en Economía.
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