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Haga
de su hogar un refugio
Hace
algunos años se llevó a cabo una encuesta para hallar
qué era lo que los hombres más deseaban tener en sus
hogares.
Los
resultados mostraron que preferían tener tranquilidad antes
que muebles costosos, una cochera bien equipada o un estudio privado.
El hogar debe ser refugio donde toda la familia encuentre amparo
en contra de las pruebas y de los conflictos del mundo exterior,
un lugar donde los miembros de la familia puedan hablar abiertamente
acerca de sus experiencias y de sus logros, mientras los demás
los escuchan con interés y les dan ánimo.
El hogar debería ser una fuente de aceptación y de
fortaleza.
Fomente la paz. Trate en la mayor medida posible de crear un ambiente
pacífico en su hogar. Resuelva las diferencias en forma rápida
y privada, y haga todo lo posible para evitar que las discusiones
o las hostilidades se descontrolen.
La vida familiar es un buen laboratorio donde se puede enseñar
a los niños a resolver conflictos.
Demuestre su aprecio. Muestre su amor a los miembros de la familia
y dígales a menudo que los ama.
Y sobre todo tenga como centro de su hogar al Señor Jesucristo.
(Adaptado de 10 formas de mejorar la comunicación en
la familia, cortesía de la Iglesia de los Santos de
los Últimos Días).
Un padre recto
Por medio de su ejemplo y enseñanzas, usted debe asegurarse
de que sus hijos comprendan lo que es y hace un padre recto.
Quizá sea importante recordar que su papel como padre es
semejante al de nuestro Padre Celestial, y por lo tanto, su meta
con relación a sus hijos debería ser la misma: ayudarles
a alcanzar la inmortalidad y la vida eterna.
De manera, pues, que la mayor responsabilidad que tiene un padre
recto es crear condiciones y circunstancias, oportunidades y privilegios
que contribuirán al éxito espiritual de sus hijos.
Sus enseñanzas, conducta y actividades, de hecho todo lo
que haga, debe brindar a sus hijos las bendiciones de la rectitud.
En su calidad de padre recto, usted protege a sus hijos contra el
adversario; esto lo hace cuando les enseña las doctrinas
del Señor y les inculca la fe en Él y la confianza
en que sus mandamientos son correctos.
Debe recordar que cuando les enseña la palabra de Dios les
está ofreciendo una protección espiritual que perdurará
toda la vida. Mediante el estudio devoto de las Escrituras, así
como acudir al Señor en oración, le permitirá
llegar a saber cómo comunicar al corazón de sus hijos
la veracidad de las leyes de Dios.
En todo sentido, trate de vivir lo más cristianamente posible.
Viva de la misma forma en que espera que vivan sus hijos.
Oíd, hijos, la enseñanza de un padre
porque
os doy buena enseñanza
porque yo también fui
hijo de mi padre
. Y él me enseñaba y me decía:
Retenga tu corazón mis razones, guarda mis mandamientos,
y vivirás
. (Proverbios 4: 1-4)
(Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días)
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Estructura de los Franciscanos de Maria
Los Franciscanos de María se organizan en dos niveles:
1. Los laicos.
2. Los consagrados.
Los consagrados, hombres y mujeres, están en proceso de
aprobación de una estructura legal propia dentro de las que
la Iglesia tiene dispuestas en el Derecho Canónico.
Los laicos, hombres y mujeres, casados y solteros, jóvenes
o ancianos, viven su pertenencia a esta asociación como una
vocación, es decir como una llamada específica del
Señor que a través de los Franciscanos de María
les anima y convoca a recorrer el camino de la santidad.
Propósito para la semana
Cuando tengamos la tentación de criticar a alguien, pensar
si estamos pretendiendo que deje de ser él mismo. Respetar
al otro en sus legítimos derechos.
franciscanosdemaria@hotmail.com
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