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Menores
curileros se integran a las escuelas
Usulután.
El Programa de Erradicación del Trabajo Infantil en el sur
del departemento de Usulután avanza. Más de cien menores
ya no trabajan en la extracción de curiles.
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Un total de 150 alumnos
del Centro Escolar El Joval ya no trabajan curileando.
Foto EDH
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Aníbal (nombre ficticio) tiene 13 años y es el único
apoyo económico de su madre y sus tres hermanitos. Su padre
abandonó el hogar cuando sólo contaba con 5 años.
Su experiencia como curilero arrancó dos años después.
Fue hasta el año pasado que el menor se integró al
alumnado del Centro Escolar El Joval, en la isla Espíritu
Santo, en la bahía de Jiquilisco.
Gracias a la Organización Internacional del Trabajo (OIT),
mediante el Proyecto de Erradicación del Trabajo Infantil
en la zona sur de Usulután, el adolescente recibió
zapatos, útiles escolares y uniforme.
Hoy los trazos de su futuro tienen forma. Sabe qué quiere
y que su esfuerzo es lo único que le permitirá alcanzar
la meta. Me gusta mucho la escuela... apenas curso cuarto
grado, pero quiero seguir, expresó.
Aunque su realidad fue modificada, sus labores como curilero persisten.
La mañana la dedica al cruel oficio y tras el almuerzo se
suma al grupo de alumnos del cuatro grado.
Ayer Aníbal y sus compañeros recibieron la visita
de los titulares del Ministerio de Educación, Ministerio
de Trabajo, y representantes de la OIT. Ellos llegaron a verificar
el impacto del proyecto antes citado.
El ministro de Educación, Rolando Marín, manifestó
que gracias al programa son 150 los alumnos de El Joval quienes
ya no extraen curiles. Además, los padres de los niños
pueden acceder a créditos, gracias a un fondo donado por
la Agencia Estadounidense para el Desarrollo Internacional (USAID).
Gracias al trabajo realizado hemos incrementado la matrícula
en más del 7%. A escala nacional, hay un aumento del 3.7%,
dijo
Benjamín Smich, jefe del proyecto, expresó su satisfacción
por los avances y dejó claro que su objetivo es beneficiar
a toda la bahía.
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