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Palabras
La cigarra y la hormiga...
La cigarra de la antigua y célebre fábula cantaba
en tiempo de cosecha, mientras la hormiga guardaba granos en sus
almacenes subterráneos para el frío invierno que se
avecinaba.
Llegó el invierno, y la cigarra no tuvo qué comer.
Sin embargo, no se puede culpar a la cigarra de desprevenida ni
a la hormiga de materialista. Simplemente, cada una tenía
una forma diferente de ver la vida.
La cigarra vivía el presente y cantaba sin importante el
mañana, porque si bien mañana no tendría pan,
tendría una canción. La hormiga, por su parte, creía
en el mañana. De lo contrario, su actitud no tendría
explicación. Ella guardaba para mañana, porque creía
totalmente en el mañana y no quería pasar penurias
entonces.
Pero, como repito, ni la hormiga era más sabia ni la cigarra
era más tonta. Simplemente, cada una de ellas vivía
a su manera y tenía su particular filosofía de enfrentar
el futuro. Por más que vivamos el presente, no podremos dejar
de esperar el futuro.
Porque donde hay vida hay esperanza. En mi corazón guardo
una ilusión para cuando las haya perdido todas. Un peso en
la hora necesaria vale más que un militar en la prosperidad.
Día a Día
¿Cómo mejorar los salarios en términos efectivos
reales? La única fórmula que existe es incrementar
la productividad del trabajador, y esto sólo se consigue
con mayor inversión.
Por más que se afane, una costurera no va a triplicar su
producción de ropa, a menos que disponga de equipos más
rápidos y de una organización mejor. El campesino
que chapoda un terreno podrá, en el mejor de los casos pero
sólo por corto tiempo, chapodar una tarea más por
día, pero no pasa de allí; por consiguiente, el salario
que gane apenas subirá.
Muy distinto es el caso cuando este campesino dispone de maquinaria
para hacer sus labores. Entonces no chapoda cuatro tareas, sino
cuarenta; el operario del tractor ganará muchísimo
más que el hombre de la cuma.
De allí que si queremos elevar salarios, hay que incrementar
la inversión. Y para que haya inversión, tiene que
haber confianza, no demagogia y amenazas.
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