| |

Viven en extrema pobreza
Comunidad recibió paquetes familiares
Santa Ana. Alumnos de una universidad privada entregaron alimentos
y ropa a una de las comunidades más necesitadas del sur del
departamento.
 |
| La comunidad Arco Iris,
en el cantón Cantarrana, en Santa Ana, recibió
donativo de ropa y alimentos de un grupo de estudiantes de la
Universidad Francisco Gavidia. Foto Wenceslao
Martinez hijo. |
Los habitantes de la comunidad Arco Iris en el cantón
Cantarrana, al sur de Santa Ana, viven en extrema pobreza por lo
que una comisión de estudiantes de economía y mercadotecnia
de la Universidad Francisco Gavidia entregó alimentos y ropa
a 950 personas, entre adultos y niños.
El coordinador de extensión cultural de la institución,
Fidel Augusto López, se enteró que el 90 por ciento
de la comunidad la conforman madres solteras, por lo que junto a
los estudiantes recogieron ropa, arroz, frijoles, galletas, leche
y dulces que prepararon en paquetes familiares.
La falta de condiciones mínimas de alimentación ha
obligado a la gente a montear, se trata de la búsqueda
de guineos, aguacates, mangos, mora y chipilín en las fincas
aledañas.
Cristina de Jesús Lemus, de 68 años, líder
de la comunidad, contó que en ocasiones no comen para que
los niños y niñas se alimenten. El problema
es que no hay trabajo en las fincas, por eso las mujeres hacen lavadas
y planchadas para ganar tres o cuatro dólares al día.
La ayuda ha sido una bendición de Dios, aseguró
Lemus.
Sin trabajo
La comunidad cambió su nombre por Primero de Abril
en la que habitan 700 adultos y más de 250 infantes. No
tenemos trabajo sólo la ayuda de Dios es nuestra esperanza,
la necesidad es tanta que muchas veces tenemos que cocinar cogollos
de zarza que da una flor morada, la flor de Madre Cacao salcochada,
explicó la líder comunal.
Los familiares de los estudiantes se involucraron en la recolección
de víveres y ropa, comentó el coordinador de extensión
cultural.
Durante la actividad realizaron juegos deportivos, quiebra de piñatas
y reparto de golosinas entre los menores.
250 niños viven en condiciones precarias en la comunidad.
|
|