| |

Palabras
Enamorado de unos pies
Los
vi aparecer bajo la tenue y tibia lluvia de la ducha. Era un día
de primavera, y los enormes árboles de acacia florecían
a todo lo largo del bulevar. Yo había entrado a tomar mi
baño matinal.
Y mi mente empezaba a despejarse de ese rescoldo de modorra y fantasía
que nos deja una noche entera de sueño, cuyos recuerdos borrosos
son apenas asibles cuando uno despierta y trata de recordar qué
fue lo que vivió allí dentro del sueño...
Pues, bien, la lluvia de la regadera caía sobre mi rostro
cuando los vi asomar. El baño de los hombres conectaba con
el de las damas. Era una casa de huéspedes. En la parte baja
del baño, en la pared, había un estrecho espacio de
unos diez centímetros de alto, abierto hacia el otro baño.
Un ser humano desnudo, deseante y solitario no hubiera podido pasar
por aquel estrecho espacio abierto entre las dos paredes. Sólo
unos pies, como aquellos que asomaron mientras la lluvia de agua
clorada me cubría como a un desnudo árbol de solitaria
majestad.
Aquellos pies jóvenes y deseantes asomaban. Pero nadie contestaba
al otro lado. Sólo sus pies contestaban con mimos a mis pies.
Tal vez era una mujer tímida. O tal vez tenía amante.
Pero en todo caso, aquel pedazo de su ser estaba frío, carente
de amor.
Nunca llegué a conocer el resto de su cuerpo ni su voz ni
su rostro.
Dia a Dia
a más lustrosa de las ocurrencias de miembros del FMLN,
bien lo sabemos, es volver al colón. Para los comunistas
se trata de restituir las funciones del Banco Central de Reserva,
principalmente la de imprimir dinero.
Al respecto, Manuel Enrique Hinds señala que si alguien
quiere comprar una pistola es de suponer que pretende dispararla.
Y lo que se dispararía es la cantidad de dinero y con ello
la inflación. Nadie debe olvidar que los comunistas nicaragüenses
consiguieron pasar de ser córdobas por dólar a veinticinco
millones por dólar, uno de los récords más
altos de la historia, de por sí tan llena de ejemplos de
estupidez monetaria.
En el momento en que se recolonice, ya podrán irse despidiendo
los salvadoreños de sus ahorros, del poder adquisitivo de
sus salarios y de sus bienes. Todo irá a rellenar la piñata
de los comunistas y sus compinches.
|
|