| |

La
nota del día
La ilusión es una cosa, la vida es otra
Un
error en la juventud ser mentiroso, sinvergüenza, andar
en malas compañías puede perseguir a alguien
el resto de la vida.
Bill Gates, el creador de Microsoft, dio a un grupo de jóvenes
de secundaria una serie de consejos, que conviene que nuestros muchachos
y muchachas conozcan. Sus enseñanzas se pueden resumir en
una simple frase: la vida es dura y depende de cada uno fracasar
o tener éxito. No hay atajos para la prosperidad, no hay
almuerzos gratis y no esperemos que la gente sienta lástima
cuando sufrimos las consecuencias de nuestros errores.
Primer regla: la vida no es justa. Acostúmbrate a
ello;
Regla dos: al mundo no le importa tu autoestima. Lo que espera
es que logres algo;
Regla tres: no ganarás cinco mil dólares al
salir de la universidad ni serás gran ejecutivo sino después
de mucho trabajo y mucho tiempo;
Regla cuatro: si piensas que tu profesor es duro, espera
a que tengas un jefe. Ese no tendrá vocación de enseñanza
ni la paciencia requerida;
Regla cinco: dedicarse a voltear hamburguesas no te quita dignidad.
Tus abuelos tenían una palabra diferente para describirlo:
le llamaban oportunidad;
Regla seis: si metes la pata, no es culpa de tus padres,
así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos;
Regla siete: antes de que nacieras, tus padres no eran tan
aburridos como son ahora. Ellos empezaron a serlo por pagar tus
cuentas, limpiar tu ropa y escucharte hablar acerca de la nueva
onda en la que estabas. Así que antes de emprender tu lucha
por las selvas vírgenes contaminadas por la generación
de tus padres, inicia el camino limpiando las cosas de tu propia
vida, empezando por tu habitación;
Regla ocho: en la escuela puede haberse eliminado la diferencia
entre ganadores y perdedores, pero en la vida real, no. En algunas
escuelas ya no se pierden años lectivos y te dan las oportunidades
que necesites para encontrar la respuesta correcta en tus exámenes
y para que tus tareas sean cada vez más fáciles. Eso
no tiene ninguna semejanza con la vida real;
Regla nueve: la vida no se divide en semestres. No tendrás
vacaciones de verano largas en lugares lejanos, y muy pocos jefes
se interesarán en ayudarte a que te encuentres a ti mismo;
Regla diez: la televisión no es la vida diaria. En
las películas a menudo el protagonista se queda con los millones
y la chica más guapa, pero la gente de verdad tiene que ir
a trabajar.
Un error juvenil persigue toda la vida
Invariablemente hay un golpe cuando se deja la universidad o la
escuela. El primero es que no siempre se encuentra un empleo; lo
segundo, que las más de las veces, el empleo que conseguimos
no está a la altura de nuestras expectativas.
También se descubre que una cosa es lo que se aprende en
la escuela, el instituto tecnológico y la universidad, y
otra lo que se aplica en el trabajo. De allí que lo importante
de la educación es enseñar lo básico, madurar
criterios, disciplinar al alumno, desarrollar su capacidad de atención
y mejorar su memoria. Un joven disciplinado va con todas las de
ganar, pero todavía más importante es ser honesto
y confiable. Un error en la juventud ser mentiroso, sinvergüenza,
andar en malas compañías puede perseguir a alguien
el resto de la vida.
|
|