| |

Estados
Unidos tiene distintos planes con Chile con metas
El
TLC firmado esta semana con Chile tiene objetivos poíticos
para EE.UU., mientras para Chile priva los aspectos económicos.
Estados Unidos y Chile se convirtieron en socios y firmaron en
Miami un acuerdo de libre comercio al que denominaron ``histórico''.
Pero las metas que cada una de las naciones persigue tras haber
sellado el convenio parecen diferentes.
Para Estados Unidos, la mayor potencia del mundo, los objetivos
políticos se sobreponen a los meramente económicos,
y una visión global a lo relacionado estrictamente con Chile.
Sería más bien una estrategia que abriría las
puertas a otros pactos con países de América latina
y el camino hacia la liberalización del comercio regional.
Esperanzas
Chile, un país con una población de 15 millones, espera
que el pacto tenga un fuerte impacto en su economía. Para
los del sur, significa el libre ingreso de sus productos y servicios
a un mercado de 281 millones de personas, que redundaría
en un incremento de al menos un 1% su producto bruto interno.
Dejando atrás tensiones e incertidumbre, tras casi 12 años
de negociaciones el representante de Comercio Exterior de Estados
Unidos, Robert Zoellick, y la ministra de Relaciones Exteriores
de Chile, Soledad Alvear, estamparon sus firmas en el acuerdo de
800 páginas.
El convenio _que deberá ser ratificado por los congresos
de ambos países_ incluye todos los aspectos de las relaciones
económicas bilaterales, desde bienes y servicios hasta derechos
de autor y comercio electrónico.
Se firmó en la mansión de Vizcaya de esta ciudad,
la misma donde los líderes de 34 países del continente
anunciaron en 1994 sus planes de crear para enero del 2005 el área
de libre comercio más grande del mundo, desde Alaska, en
el norte, hasta Tierra del Fuego, en el sur de Argentina.
Impacto
Una vez que el acuerdo entre en vigencia, más del 85% de
los productos comerciales e industriales que intercambian Chile
y Estados Unidos serán eximidos de manera inmediata de aranceles,
y el resto de las tarifas serán eliminadas paulatinamente
en otros cuatro años.
Asimismo, las tres cuartas partes de los productos agrícolas
de ambos países no deberán afrontar barreras arancelarias
en el lapso de cuatro años _ que se contabilizarán
desde que entre en vigor el acuerdo_ y en un período de 12
años no habrá tarifas ni cuotas para el intercambio
del sector agrícola.
El impacto comercial del acuerdo es mínimo para Estados Unidos
si se lo compara con la totalidad de importaciones y exportaciones.
|
|