Turismo
 
Inicio del Sitio Lunes 9 de junio
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Corazón de acero
En un pequeño cuerpo de cristal

La fragilidad en sus huesos contrastan con la fortaleza de su espíritu. Resistió tres operaciones y espera la siguiente.

Margarita Sánchez/Vanessa Hand/ Javier Ramón
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
René Aragón, padre de Ana María, confiesa cuánto la extrañó. Su madre comenta que existe un fuerte lazo sentimental . Foto: EDH/Felipe Ayala

Apenas gateaba cuando en esa posición se deslizó y cayó apoyada con la cadera. Se fracturó el fémur. La madre de Ana María cuenta que, poco después, en el corralito, un simple estornudo le quebró la clavícula derecha.

Ana María es una de las escasas víctimas de la Osteogénesis Imperfecta, una extraña enfermedad de origen genético que afecta a uno de cada diez mil niños.

De hecho, el Hospital Nacional Benjamín Bloom registra 27 casos, incluido el de María, en los más de 77 mil pacientes registrados en los últimos cinco años.

La enfermedad congénita se caracteriza por la fragilidad de los huesos, a tal punto que éstos pueden romperse sin causa aparente.
A sus trece años y gracias a una vida de especial cuidado, Anita ha sufrido una decena de fracturas repartidas en casi todos los huesos importantes del cuerpo.

La Osteogénesis Imperfecta no tiene cura y a la rotura de un hueso le acompaña la respectiva operación, para evitar la deformidad. Así, hasta la siguiente caída, susto o estornudo.

La insuficiente o defectuosa formación de un colágeno o proteína del cuerpo deja a merced de la causalidad la calidad de vida de estos pacientes. Los especialistas explican que la formación de este colágeno se compara con las nervaduras metálicas en torno a las cuales se forma la estructura de hormigón de una viga. Si la nervadura no es fuerte o no existe, la pieza de hormigón no tendrá la forma adecuada o será muy frágil.


“Una vez se encontraba en el corral cuando estornudó y el impulso hizo que se fuera para adelante. Se golpeó en el borde del corral y se fracturó la clavícula”. Ana Betty de Aragón
madre de la niña

“La facilidad con que se dio en la operación de Ana María probablemente se debió a las oraciones de la madre de la niña... Fue muy valiente”.
Dr. Dennis Devito
cirujano estadounidense

“Esta es la tercera operación a la que se somete Ana María. La primera fue de tórax, hace varios años. Luego se le operó la columna y ahora la cadera ”. Dr. Hugo Serrano
Especialista salvadoreño

Ana María es uno de esos “niños de cristal”, como se conoce a estos menores por su extrema fragilidad. Diez fracturas y tres operaciones han reducido su vida a un sofá, en una pequeña sala de tres metros cuadrados.

Recluida en un cuerpo con la estatura de uno de siete años, mullido por tanta quebradura, Ana María celebró su decimotercer aniversario coincidiendo con la triste fecha del atentado de las Torres Gemelas.

Tanto fatal desenlace le ha ocasionado serios problemas a la hora de caminar. Sin embargo, la férrea voluntad de la niña y dos personas (expertos en cirugía ortopédica en sus respectivos países: los doctores Hugo Serrano y Dennis Devito), están decididos a darle un giro a su vida.

El Dr. Devito, médico estadounidense que viaja cada semestre al país para realizar operaciones de gran complejidad, la conoce como la palma de su mano. El año pasado estuvo a cargo de la cirugía de reconstrucción de columna vertebral, producto de una escoliosis severa (desviación lateral de columna).

Este mismo cirujano, junto al jefe del departamento de ortopedia del hospital Bloom, el Dr. Serrano, optaron la semana pasada por asumir el riesgo y operarla el martes de una malformación en la cadera.

Su madre se acordó entonces de aquella bebé que empezaba a gatear y que un buen día cayó e incompresiblemente se rompió el fémur. Habían pasado once años y los médicos trataban esa malformación que le dificultaba caminar.

Lea además

 

 

Quirófano: una ruta conocida

Tres horas después, la sonrisa en los labios de los doctores era la mejor señal del éxito. “La facilidad de la operación se dio por las oraciones de la madre de la niña”, señaló el Dr. Devito

La menor tendrá que permanecer inmóvil de la cadera para abajo durante las próximas seis semanas. Luego le espera una larga rehabilitación en el Instituto Salvadoreño de Rehabilitación de Inválidos (ISRI).

Para cuando termine y empiece a moverse, el Dr. Devito estará de vuelta en el país para realizarle otra operación, la cuarta a esta niña, en el otro lado de la cadera.

Debilidad
Hospital
Expediente
Fracturas
casos
Cirugías
10 fracturas ha tenido en su vida, las cuales han sido producto de pequeñas caídas
27 El Bloom reporta 77 mil pacientes en cinco años. Solo 27 padecen la enfermedad.
3 Ana María ha tenido que entrar tres veces al quirófano. Una cuarta cirugía le espera.
Lo que significa un pequeño golpe para un niño normal, podría ser la causa de una fractura para Ana María, quien encara casi una fractura por año de vida.
La osteogénesis Imperfecta afecta a cada uno de 10 mil niños. No tienen tratamiento ni cura y se caracteriza por la debilidad y consecuente deformación de los huesos.
Operación de cadera Ana María espera la llegada del Dr. Devito, en noviembre, quien nuevamente operará la cadera de la pequeña, la cual tiene el mismo problema.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal