| |

Telenovela
mexicana
Cumple años y lucha por el rating
A
45 años de haberse transmitido la primera telenovela mexicana
(Senda prohibida), las cadenas Televisa y Televisión
Azteca iniciarán este lunes una dura lucha por ganar el mayor
número de público aficionado al género.
 |
|
Mirada de mujer
tendrá otra oportunidad en la pantalla.
Foto EDH
|
Mirada de mujer 2, con Angélica Aragón
y Ari Telch, y Amor Real, telenovela de época
basada en Bodas de odio, distan mucho de aquella primera
historia en blanco y negro que protagonizaban Dalia Iñíguez,
Francisco Jambrina, Héctor Gómez y Silvia Derbez.
Sin embargo, desde aquella tarde de junio, en la que no había
televisión a color, México no ha dejado de transmitir
telenovelas, de comercializarlas, de presumirlas, de exportarlas,
dice el periodista Alvaro Cuevas en un informe especial publicado
esta semana en el periódico Milenio.
En más de 40 años, la telenovela ha impuesto
el lenguaje de la estilización social, le ha dado a generaciones
de actrices y de actores las oportunidades integradas de la fama
y la desaparición, afirma el sociólogo, periodista
y escritor mexicano Carlos Monsivais.
En casi medio siglo, las cosas han cambiado mucho en el mundo y
en la sociedad mexicana, tal como reconoce la célebre productora
Carla Estrada, quien hiciera la recordada El privilegio de
amar y ahora responsable de Amor real, una historia
de 180 capítulos que protagonizarán Adela Noriega,
Fernando Colunga.
Creo que hoy estamos en una etapa de nuestro México
y de nuestra vida en la cual un remanso de paz no nos cae nada mal
ver una historia de amor bonita, donde pases un rato agradable,
dice Estrada.
Según Cuevas, en la historia de este género en México
hay cinco etapas muy claramente definidas desde el 9 de junio
de 1958. La experimental, la nacional, la internacional, la global
y la del rating.
En la etapa experimental, las telenovelas mexicanas aprendieron
a comunicarse con el público, a contar historias. En la etapa
nacional, las telenovelas se dedicaron a conquistar a la nación.
Fue así como se reconstruyó el México de 1857
en La tormenta, que pasó en 1967, o las Leyendas
de México de 1968.
Los ricos también lloran (1979), que consagró
internacionalmente a la mexicana Verónica Castro, inició
la exportación de la telenovela mexicana.
Fue tanto el interés de los empresarios mexicanos por
exportar telenovelas que llegaron a producir melodramas simultáneos
en inglés y español para penetrar en mercados tan
exigentes como los de Alemania e Inglaterra, con títulos
como The Guilt (1996), Shadow (1996) y Forever
(1996), dijo Cuevas.
En la etapa del rating, la televisión había entrado
ya en la Bolsa de Valores, y por tanto los melodramas comenzaron
incorporar elementos de escándalo como las drogas o la violencia
para aumentar su cantidad de espectadores.
El melodrama, a pesar de que como dice la venezolana Silvia Oroz
fue rechazado por la inteligencia latinoamericana
que, para ser europea o norteamericana, según los gustos,
fue impugnando a los géneros populares, sigue vigente
y así intentarán demostrarlo, tras casi medio siglo,
las dos cadenas de televisión más importantes de México.
La segunda parte de Mirada de Mujer luchará por mantener
el rating.
|
|