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La
nota del día
Tapando lodo, inventando lodo
Es
deshonesto y es horrible, armar francachelas con colegialas, filmarlas
y además vender los vídeos.
Arrojando lodo a los cuatro vientos es la manera como el doctor
Kirio Waldo Salgado pretende librar al porno jurisconsulto
de las acusaciones que pesan sobre él. La semana pasada,
en una entrevista en TCS, Kirio dijo que había corrupción
en el Ejecutivo, dentro del gobierno, en la Corte, entre los diputados
y en barrios, caminos, campos y villorrios.
La insinuación es que todo el país está hundido
en la porquería y no hay casa, oficina, empresa, institución,
templo, escuela, partido político, entidad pública,
familia o individuo que escape. Y como todos están embadurnados
de infamia, pues hay que dispensar sus pecadillos al acusado.
Por nuestra parte, si el señor Kirio tiene pruebas de esa
desbordada corrupción entre los sectores dirigentes del país,
publicaremos las denuncias que haga pero siempre que las firme.
Lo que no aceptamos es la tesis de que si hasta el último
de los pobladores de un vecindario ande en fechorías, cometa
robos, perpetre violaciones y se dedique a la venta de estupefacientes,
el conjunto queda libre de responsabilidad penal.
También se tiene que reconocer que sin leer ley alguna o
consultar con penalistas, la mayoría nos damos cuenta de
que es delito, es deshonesto y es horrible, armar francachelas con
colegialas, filmarlas y además vender los vídeos,
aun cuando se contara con el consentimiento de las víctimas.
Dios sabrá cuántas centenas de malvados andan en parecidos
meneos al del porno jurisconsulto; mucha gente se encarga
de pervertir a las pobres mujeres y muchachos que pululan en bebederos
y lupanares, a juzgar por el gran número que se puede ver
con sólo transitar por las calles de la ciudad y del interior.
Contrastando con el cuadro apocalíptico que pinta el Dr.
Salgado, ahora pastor evangélico, es evidente que la mayoría
de pobladores lleva vida ordenada, trabaja con ahinco y se esfuerza
por mantener relaciones tranquilas con sus vecinos y familiares.
No vivimos en una jungla, por lo que tenemos que defender el sistema
propio de un país libre y hasta ahora sosegado.
Cierran filas por delincuentes
Sin duda hay desparpajo y delincuencia, debido principalmente a
la falta de conciencia moral, de temor a la ley de Dios. No saben
de moral las pobres niñas que caen en manos de los sujetos
que las usan para tan bajos fines, como tampoco sabe de moral el
pervertidor y traficante en pornografía.
No saben de moral en gran parte porque en las escuelas no se la
enseñan no pasamos de hablar de valores
como si estos fueran un sustituto de la moral y del civismo.
Como además muchos padres de familia en su mayor parte tampoco
aprendieron moral, el vacío en la formación moral
de los pobladores no lo llena nadie.
Es comprensible que una persona se duela por las desgracias que
caen sobre amigos, correligionarios, familiares y asociados. Pero
cuando la desgracia es resultado de la mala conducta, lo correcto
es dejar que se aplique la ley, no cerrar filas alrededor
de quien la viola, como sucedió con los implicados en los
secuestros de principios de la década pasada que dirigió
el comandante Marcelo.
Pues al hacerlo contribuimos a que aumente la probabilidad de que
las próximas víctimas sean también amigos,
familiares y personas inocentes.
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