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El
Papa pide sanar las secuelas del comunismo
El
Pontífice inició ayer un recorrido de cinco días
por Croacia, decidido a seguir pidiendo tolerancia, paz y reconciliación.
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El Pontífice pidió
la defensa de la familia y de la vida en todas sus fases y
el respeto para las minorías, en una ciudad, Rijeka,
donde vive una amplia comunidad italiana. Foto:
AP
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El Papa Juan Pablo II comenzó ayer en Rijeka su tercer viaje
a Croacia exhortando a los croatas a la reconciliación, pidiendo
a los gobernantes que sanen las secuelas que dejó
el régimen comunista y animando a judíos, musulmanes
y cristianos a luchar por una sociedad basada en la justicia.
El Pontífice pidió la defensa de la familia y de la
vida en todas sus fases y el respeto para las minorías, en
una ciudad, Rijeka, donde vive una amplia comunidad italiana.
Y es que esta ciudad que fue Estado Libre de Fiume perteneció
a Italia hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando volvió
a formar parte de Croacia, una de las repúblicas de la Yugoslavia
comunista.
Juan Pablo II fue recibido por varios miles de croatas, muchos de
ellos vestidos con trajes regionales, y el presidente, Stjepan Mesic,
lo acogió con un usted es ya parte integrante de la
Historia y de la vida cotidiana de nuestra patria.
En los 12 años que lleva como Estado independiente, Juan
Pablo II ha llegado tres veces a Croacia.
Pide reconciliación
Tras afirmar que traía a los croatas un mensaje de paz, Juan
Pablo II, que presentaba buen aspecto físico y tenía
la voz fuerte, saludó a las otras confesiones religiosas
y una vez más invitó a judíos y musulmanes
a trabajar junto a los cristianos en la edificación de una
sociedad basada en la justicia y el respeto.
Después abogó por la reconciliación y recordó
que en este país y en los otros Estados balcánicos
aún están presentes signos dolorosos de un reciente
pasado de guerra.
Que no se cansen los dirigentes religiosos y civiles de curar
las heridas causadas por una guerra cruel y de sanar las consecuencias
de un sistema totalitario que durante mucho tiempo intentó
imponer una ideología contraria al hombre y su dignidad,
dijo el Papa en idioma serbocroata.
Resaltó los valores cristianos de Croacia (el 80.9 por ciento
de sus ciudadanos son católicos) y pidió que se respete
la dignidad de la persona, la honradez moral e intelectual, la libertad
religiosa, la defensa de la familia, la solidaridad, el respeto
a las minorías, todos ellos inscritos en la naturaleza
de cada ser humano, pero que el cristianismo ha proclamado con claridad.
El Papa también apoyó la entrada de Croacia en
la Unión Europea.
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| El Papa se ha encontrado con un país
que sufre una fuerte crisis económica, que espera reflotar
el turismo, su principal fuente de ingresos, y que tiene un
desempleo que alcanza al 25 por ciento de la población.
Foto: AP |
Banderas del Vaticano y de Croacia ondearon por todo el recorrido
y los presentes, entre cantos y eslóganes, no se olvidaron
de acogerle con la canción La barca, escrita
por un sacerdote español y que el Papa considera su
canción, ya que se la cantaron cuando fue elegido Pontífice.
Agenda del viaje
Durante sus cinco jornadas croatas, Juan Pablo II se alojará
en el seminario de Rijeka, pero todos los días se trasladará
a una ciudad diferente.
En este viaje, el número 100 en sus casi 25 años de
Pontificado, usará siete veces el avión, varias el
automóvil y recorrerá 2 mil 400 kilómetros.
Hoy irá a Dubrovnik, donde proclamará beata a la monja
Marija Petkovic, fundadora de la congregación de las Hijas
de la Misericordia, que tienen casas en Argentina, Paraguay, Chile
y Perú.
A pesar de su dificultad para caminar y permanecer de pie, el Pontífice
parece más fuerte en meses recientes, sus asistentes insisten
en que se debe a la terapia física y no a una medicina milagrosa.
No está tomando semillas de papaya, bromeó
el cardenal Angelo Sodano, secretario de estado del Vaticano, refiriéndose
a versiones de que Juan Pablo II estaba siguiendo un tratamiento
con papaya.
Para la mayoría de los croatas el Papa es la máxima
autoridad moral. Medio millón de fieles son esperados en
Rijeka, Dubrovnik, y la ciudad costera sureña de Zadar, así
como en las ciudades orientales de Osijek y Djakovo.
Apoyo de El Vaticano
El Vaticano fue el primer Estado que reconoció en 1992 la
independencia de Croacia.
El Papa se ha encontrado con un país que sufre una fuerte
crisis económica, que espera reflotar el turismo, su principal
fuente de ingresos, y que tiene un desempleo que alcanza al 25 por
ciento de la población.
El presidente Mesic le aseguró que continúa el proceso
democrático en el país, para lograr una comunidad
de paz, justicia y progreso.
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