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Tema
para meditar
Haz planes específicos
Lo
cierto es que hay veces que el clima de nuestro corazón está
nublado e inestable debido a las neblinas de odio y de avaricia.
Dijo también Dios: Júntense las aguas que están
debajo de los cielos en un lugar, descúbrase lo seco. Y fue
así. Y llamó Dios a lo seco tierra, y a la reunión
de las aguas mares. Y vio Dios que era bueno. Después dijo
Dios: Produzca la tierra hierba verde, hierba que dé semilla,
árbol de fruto que dé fruto según su género,
que su semilla esté en el, sobre la tierra. Y fue así.
(Génesis 1: 9-11).
En el momento en que la tierra estaba sumergida bajo las aguas,
no ocurrió nada. Sin embargo, cuando lo seco fue descubierto
por la palabra de Dios, la tierra fértil apareció
y los árboles crecieron y dieron fruto.
¿A qué equivale esa tierra fértil
en nuestras vidas? Equivale a organizar planes específicos
que implican visión, propósito y un determinado plazo
de tiempo bajo la guía del Señor. Según entiendo,
Dios nunca bendice planes borrosos y sin propósitos fijos.
¿Quieres que tu iglesia crezca? Entonces, como pastor, especifica
tus planes y estrategias con relación al iglecrecimiento.
Piensa y calcula cuántas personas deberían asistir
por primera vez a tu iglesia por semana para llegar al número
que deseas. Por supuesto, el plan también implica determinar
un cierto tiempo. Si eres comerciante, organiza tu agenda y tus
planes específicamente y cree en el milagro. Determina la
variedad de los productos a vender, la magnitud de la esfera que
esperas alcanzar, el tamaño del local, la ganancia diaria,
etc.
Debemos establecernos en la tierra fértil, sobre
la que produciremos fruto, y exclamar con todas nuestras fuerzas:
Haz el milagro, ¡Señor!, y Él obrará.
Por más grande que sea la tierra, si la misma se encuentra
por debajo de las aguas, ningún mapa será capaz de
registrarla. Lo seco tiene que descubrirse para convertirse en fértil
y dar fruto. De tu corazón tendrán que surgir planes
y propósitos específicos. De este modo, Dios podrá
bendecir sobre lo fértil y dar fruto.
Ningún propósito que no sea específico podrá
ser bendecido por Dios, y como consecuencia, nunca podrá
dar fruto. No conozco ningún propósito específico
que no haya sido bendecido por Dios. Por lo tanto, haz planes específicos.
Organiza tu agenda en forma clara y transparente. Establece límites
de tiempo. Dios bendecirá tu tierra que ha sido descubierta.
Dijo luego Dios: Haya lumbreras en la expansión de
los cielos para separar el día de la noche, y sirvan de señales
para las estaciones, para días y años, y sean por
lumbreras en la expansión de los cielos para alumbrar sobre
la tierra. Y fue así. E hizo Dios las dos grandes lumbreras,
la lumbrera mayor para que señorease en el día, y
la lumbrera menor para que señorease en la noche, hizo también
las estrellas. Y las puso Dios en la expansión de los cielos
para alumbrar sobre la tierra. (Génesis 1: 14-17).
Es interesante saber que en el cuarto día creó Dios
el Sol, la Luna y numerosas estrellas para el hombre. El sol del
hombre es la sabiduría; la luna, los sentimientos, y las
estrellas, aquellas ideas creativas que nos ayudan a resolver algún
problema. ¿Cuál es el propósito de todo esto?
Una vez que hayas establecido planes específicos, hace falta
llevarlos a cabo con sabiduría, emoción e inteligencia,
distinguir los tiempos y las distintas situaciones que se nos presentarán
a lo largo de esta aventura.
No es normal que un granjero coseche sus frutos en época
de invierno, por más que tenga fe para mover montañas
y pida a Dios. La ley de la naturaleza y de Dios indica que debemos
plantar semillas en época de primavera, para así cosechar
en época de verano y otoño.
En nuestra vida cristiana, nunca debemos actuar o llevar a cabo
algo sin distinguir y tener en cuenta los tiempos. La visión
y el propósito de Dios no lo determinan todo. El tiempo también
es otro factor importante dentro de la escalera del éxito.
Por lo tanto, tenemos que saber distinguir el tiempo divino y utilizar
la sabiduría, la emoción y la inteligencia.
Lo cierto es que hay veces que el clima de nuestro corazón
está nublado e inestable debido a las neblinas de odio y
de avaricia. Mantiene distancia de estas neblinas. Una vez leí
un artículo de un nuevo descubrimiento realizado por la Universidad
de Osaka, Japón. Decía así: Después
de haber encerrado a un perro por cuatro horas y haberlo provocado
hasta llegar a cierto límite, se observó en su encéfalo
una gran porción de elemento tóxico, un veneno llamado
cyan, que es capaz de matar a ochenta perros.
El hombre también. Cuando alguien se enoja se distribuye
este veneno, produce un cambio fisiológico y afecta a los
distintos órganos del cuerpo.
Por lo tanto, nunca decidas hacer algo por avaricia o por sentimientos
temporarios. Si logras mantener distantes a estos dos elementos,
el sol, la luna y las estrellas nunca dejarán de resplandecer
en tu vida.
*Pastor.
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