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Admiten
guerra contra Iraq fue por petróleo
Las
armas de destrucción masiva habrían sido únicamente
una excusa burocrática.
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El subsecretario de Defensa
estadounidenses, Paul Wolfowitz, reconoció abiertamente
que el petróleo fue el principal motivo de la operación
militar en Iraq, según declaró este fin de semana
y publican los diarios alemanes Der Tagesspiegel
y Die Welt. Foto: AP
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El subsecretario de Defensa estadounidenses, Paul Wolfowitz, reconoció
abiertamente que el petróleo fue el principal motivo de la
operación militar en Iraq, según declaró este
fin de semana y publican los diarios alemanes Der Tagesspiegel
y Die Welt.
Wolfowitz hizo estas manifestaciones ante los delegados que asistían
en Singapur a la cumbre de seguridad de Asia.
La semana pasada, el propio Wolfowitz admitió ante la revista
Vanity Fair' que las armas de destrucción masiva,
presentadas en su momento como la causa principal para la guerra,
no fueron sino una excusa burocrática con la
que se pretendía conseguir apoyos a la operación militar.
Durante la cumbre de Singapur, Wolfowitz respondió así
cuando se le preguntó por qué se dio un tratamiento
distinto al tema de las armas de destrucción masiva iraquíes
en relación con el del armamento nuclear de Corea del Norte.
Polémica en Londres
Mientras tanto, el primer ministro británico, Tony Blair,
anunció ayer que el Parlamento investigará los informes
de su Gobierno sobre las supuestas armas de exterminio de Iraq,
mientras el Pentágono desmentía haber manipulado información
para justificar la guerra.
Las investigaciones sobre la supuesta manipulación parecían
ser más riesgosas para Blair que para el presidente estadounidense,
George W. Bush, los dos principales responsables políticos
de los ataques que derrocaron al dictador iraquí Sadam Hussein.
La decisión del Parlamento británico de iniciar una
investigación seguía a iniciativas parecidas en el
Congreso estadounidense, mientras aumentaba la desconfianza internacional
ante la justificación oficial de la guerra.
Blair, acusado de haber presionado a los agentes británicos
de inteligencia para que brindaran un informe más sexy
sobre los programas de armas de Iraq, se comprometió a cooperar
con el Comité de Inteligencia y Seguridad del Parlamento.
En lugar de estudiar acusaciones de fuentes anónimas,
acusaciones que son completamente falsas, si la gente tiene evidencias
debe presentarlas al comité, dijo Blair.
Su anuncio de la investigación no logró calmar a los
escépticos, muchos de ellos dentro de su propio Partido Laborista,
mientras los legisladores seguían presionándolo para
que dijera dónde están las supuestas armas de exterminio
que habría tenido Iraq y exigían una investigación
independiente.
La CIA revisa informe de armas
La Agencia Central de Inteligencia (CIA) revisa un informe secreto
para determinar si calculó mal el alcance de la amenaza del
programa iraquí de armas de destrucción masiva, según
informó The New York Times.
El informe, presentado en octubre pasado por la CIA al Gobierno
del presidente de EE.UU., George W. Bush, concluyó que el
régimen del depuesto dictador iraquí, Sadam Hussein,
disponía de armas químicas y biológicas e intentaba
reconstruir su programa nuclear.
Fuentes de los servicios secretos conocedoras de la revisión
en curso y citadas por el periódico neoyorquino dijeron que
el informe le proporcionó a Bush una visión completa
del programa iraquí para el desarrollo de armas de destrucción
masiva antes de llevar a cabo la invasión militar de dicho
país.
Este informe ha sido desde el comienzo el foco de atención
de un pequeño grupo de analistas retirados de la CIA que
han sido llamados por el director de la agencia, George Tenet, para
que determinen la exactitud de las informaciones obtenidas por el
espionaje estadounidense.
Hasta el momento no se han encontrado los arsenales de armas de
destrucción masiva que el Gobierno de EE.UU. aseguró
que poseía Sadam Hussein.
El Pentágono se defiende
En Washington, un funcionario de alto rango del Pentágono,
el subsecretario de Políticas de Defensa, Douglas Feith,
desmintió en una conferencia informativaa los rumores
que están comenzando a adquirir proporción de leyenda.
Feith negó que el Pentágono hubiera presionado a la
Agencia Central de Inteligencia (CIA) o a cualquier otra oficina
de investigaciones de Estados Unidos para que dijeran que tenían
evidencias de que Iraq poseía armas de exterminio y programas
para fabricar ese tipo de armas.
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