Turismo
 
Inicio del Sitio Jueves 5 de junio
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 


La nota del día
Separan cobros y muchos despertarán

Al separar los recibos, los efemelenistas no podrán subir el precio de las tasas por “servicios municipales” sin que la gente se entere.

La Alcaldía de San Salvador ha presentado un recurso de amparo ante la Corte para revertir la decisión ejecutiva de separar los cobros de la luz de los cobros municipales. Alegan los munícipes que mancomunar los recibos es legal, se ajusta a la costumbre y cumple con un contrato entre la Alcaldía y CAESS.

Los argumentos de los munícipes son falaces. El principio de legalidad, uno de los fundamentos del Derecho que rige el quehacer de entidades públicas, establece que los organismos estatales sólo pueden hacer lo que la ley ordena. Una oficina de gobierno, o un funcionario, está limitada a lo que la ley le prescribe y no puede sobrepasar sus atribuciones. Y no hay ninguna ley que ordene mancomunar los recibos de la luz con los relacionados con servicios municipales.

Por lo mismo, tampoco es válido un contrato entre las distribuidoras de energía y las municipalidades para emitir recibos de forma conjunta. Y si el contrato no tiene validez (no hay ninguna ley que lo autorice), tampoco puede haber “costumbre” que genere jurisprudencia. Si la costumbre hiciera ley en el caso de las entidades públicas, las multas que se impusieron a conductores y vehículos que violaban normas serían legales.

Es comprensible el cacareo que han armado las municipalidades. Por una parte, les dificulta sus cobros y, lógicamente, incrementará la morosidad. Por otra, la que más les aflige, quedará en evidencia ante los ciudadanos que la mayor parte de los pagos que ahora hacen “por la luz” corresponde al desvalijamiento que las municipalidades efemelenistas han venido efectuando en concepto de basura. ¡Y vaya que los despluman!

Es tal la engañifa con la basura, que todo el dinero que cobran las alcaldías del FMLN va a parar a una cuenta bancaria especial y secreta que una empresa canadiense maneja a su antojo. Tres galanes canadienses no le dan cuentas a nadie. Son ellos los que “protegen y conservan” los bienes municipales, a pesar de que esa responsabilidad la encarga el Código Municipal a los concejos. Que sepamos, el ex alcalde doctor Silva no ha dicho dónde está todo ese dinero. Sin duda, tiene la esperanza de que el tiempo se encargue de echar tierra sobre tan sensible asunto.

¿Con qué lupa ven las leyes?

Al separar los recibos, los efemelenistas no podrán subir el precio de las tasas por “servicios municipales” sin que la gente se entere. Pero por otro lado, las municipalidades efemelenistas cargan con una deuda enorme, que cada día crece; obviamente, la única solución es seguir ordeñando a los vecinos del Gran San Salvador.

Han hipotecado hasta las sillas de los municipios, los parques, los edificios, lo que les toca de presupuestos estatales, las aceras y, de seguro, los árboles de los parques. Han endeudado sus municipios por los próximos diez años, pero no dejan de seguir pidiendo más “financiamiento”. Ahora andan de plañideros en los organismos internacionales, cabildeando con los obispos holandeses y los parlamentarios suecos, rezando a las once mil vírgenes pese a que ni Marx ni Lenin creyeron en ellas. Separar los cobros de la luz y de la basura ha sido un cataclismo, pues los deja en cruda, plena y dolorosa desnudez.

Habrá que ver qué sucede en la Corte, donde a veces la Constitución se mira a través de una lupa de cristal rosado. Como cuando se presentó el caso del robo de una marca mundial. Pero es casi imposible echar abajo el principio de legalidad sin desquiciar el orden jurídico.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal