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Fruto
de la unión de esfuerzos
Usulután.
El complejo educativo Pablo Tesak es el fruto de la
unión de tres componentes: Gobierno, comunidad y empresa
privada. Un proyecto que busca el desarrollo socioeconómico
de San Juan del Gozo.
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La obra busca no
sólo ofrecer los estudios de bachillerato, sino
desarrollar los potenciales identificados en la península
San Juan del Gozo. Foto EDH
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Si todo marcha viento en popa, el Instituto Pablo
Tesak estará terminado a finales de año. Luego,
se continuaría con el Centro de Capacitación. La obra
busca no sólo ofrecer los estudios de bachillerato,
sino desarrollar los potenciales identificados en la península
San Juan del Gozo.
El licenciado José Andrés Tesak, gestor y coordinador
de la obra, piensa que es importante facilitar las oportunidades
de educación en esa región del sur de Usulután
y apoyar a los escolares con oficios complementarios.
El propósito es entregar las herramientas de trabajo que
les permitan abonar el camino al desarrollo local de la zona.
Los caseríos y cantones de la península son comunidades
de escasísimos recursos que han permanecido marginados, tras
la firma de los Acuerdos de Paz. Así lo manifestó,
Ofilio Herrera, presidente de la ADESCO de Isla de Méndez.
Aquí los proyectos socioeconómicos no han llegado...,
enfatizó.
Las esperanzas de labrar un mejor futuro para las nuevas generaciones
de San Juan del Gozo son altas. El proyecto educativo financiado
por los Tesak será como un oasis en el desierto.
La gratitud es tal entre los beneficiados que para externar su
emoción y sus esperanzas, un Comité de Organización
gestó un día de fiesta cuyo invitado de honor fue
don Pablito Tesak y con él, su familia.
Desde el desvío hacia La Canoa, fueron colocadas las muestras
de cariño y gratitud para don Pablo.
Al llegar al terreno donde será construido el complejo educativo,
todo era fiesta. Los Tesak fueron recibidos entre gritos y sonrisas
de estudiantes, maestros y padres de familia.
Las banderas de El Salvador y de la extinta Checoslovaquia, ondearon
durante el recibimiento del homenajeado.
Después le siguieron, las carreras de cintas, el acto protocolario
y un excitante jaripeo.
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