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Persiste
violencia en Perú
Las
protestas disminuyeron ayer en las principales ciudades, tras una
jornada violenta que dejó muertos, heridos y arrestados.
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| Las protestas disminuyeron
ayer en las principales ciudades, tras una jornada violenta
que dejó muertos, heridos y arrestados.
Foto: AP |
El gobierno de Perú dijo ayer que espera levantar antes
del plazo previsto el estado de emergencia establecido para contener
una ola de huelgas, si vuelve la calma al país, pero en algunas
ciudades se seguían registrando focos de protestas.
Desde que el presidente Alejandro Toledo decretó el martes
la medida de excepción por 30 días, una serie de choques
entre manifestantes y las fuerzas de seguridad dejaron un muerto,
80 heridos y un centenar de detenidos.
De acuerdo a la tranquilidad, se va ir levantando el estado
de emergencia por zonas en un plazo mucho más corto y viendo
que se cumplió la finalidad de apaciguar una situación
que se había escapado de las manos, dijo el ministro
de Salud, Fernando Carbone, en una entrevista con la radio RPP.
Marcha de duelo
Las protestas disminuyeron ayer en las principales ciudades, aunque
en la sureña Puno se anunció una marcha de duelo
por la muerte de un joven universitario el día anterior durante
un choque entre estudiantes y las fuerzas de seguridad.
En Lima algunos sindicatos programaron marchas y en la región
selvática de Madre de Dios se juntaban manifestantes.
El ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola, hizo notar que algunos
manifestantes coreaban consignas del grupo subversivo Sendero Luminoso.
El congresista Luis Ibérico, del Frente Independiente Moralizador,
aliado del Gobierno, dijo en entrevista radial que no es un
secreto decir que detrás de las reivindicaciones muy justas
del magisterio está Sendero Luminoso.
La medida de emergencia, adoptada en momentos en que la popularidad
de Toledo cayó a sus niveles más bajos desde que asumió
hace casi dos años, suspende garantías individuales,
como los derechos de reunión y manifestación, y autoriza
a practicar detenciones y allanamientos sin orden judicial.
Una encuesta de la firma Apoyo Opinión y Mercado dijo el
viernes que un 57 por ciento de la población está
en desacuerdo con la medida de excepción y un 39 por ciento
está de acuerdo.
Sin embargo, el mismo sondeo dijo que un 71 por ciento aprueba las
protestas, que comenzaron hace 19 días con una huelga de
los maestros de la enseñanza pública primara y media
en demanda de aumento salariales, a la que sumaron esta semana los
trabajadores del sector judicial, salud y los agricultores.
DecepcionadosLa situación de Perú grafica la crisis
que registran las jóvenes democracias de Latinoamérica,
con altos niveles de pobreza, desempleo y protestas de ciudadanos
decepcionados con sus gobernantes electos, como pasó en Argentina,
donde a fines de 2001 el presidente Fernando de la Rúa debió
renunciar.
En Perú, Toledo llegó al poder en 2001 a través
de las urnas con un fuerte respaldo de la población, que
lo vio como una luz de esperanza tras la caída del presidente
Alberto Fujmori, destituído tras dos mandatos consecutivos
(1990-2000) en medio de un escándalo de corrupción.
Toledo prometió en su campaña reducir los altos niveles
de pobreza y desocupación. Una mayoría de sus votantes
consideran que no ha cumplido su palabra, según las encuestas
de opinión pública.
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