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Comentario
de la semana
Entre modernización y retroceso
El
gran dilema para el 21 de marzo de 2004 es si continuamos en la
modernización del país, con un acuerdo comercial con
la economía más fuerte del mundo.
Crecido se encuentra el Partido Comunista, vanguardia, filas y
retaguardia del FMLN tras los intensos movimientos telúricos
-after shocks- a su favor, como consecuencia del terremoto
político del 16 de marzo.
Desde su punto de vista, tienen razón.
Habiéndose dado el lujo de ganar San Salvador con un poco
conocido candidato, funcionándoles la huelga en el sector
salud, pues a la porra con las alianzas, los Héctores y el
entuerto de ese ciudadano. Algo habrá que probar con el PCN,
puesto que se vuelve reconfortante rebasar con creces la mayoría
simple en el pleno.
El punto, sin embargo, es que hay un excelente posicionamiento político
a nueve meses y pico de la presidencial, y lo mejor de todo -para
los rojiblancos- es que ARENA no reacciona, tiene luchas intestinas,
y el proyecto de centro es todavía incipiente.
Un reconocimiento adicional: lo dicen como lo sienten.
Desde que en enero de 2001, mediante fraude electoral, se
instaló el gobierno de George W. Bush, el mundo atraviesa
el peligro del resurgimiento de una dictadura fascista con pretensiones
de imponerse a escala universal, burlándose de la legislación
internacional, principios y derechos a la soberanía y autodeterminación
de los pueblos, decía tan sólo el primer párrafo
de un comunicado de prensa de la comisión política
del FMLN, hace un par de semanas, al salir en defensa del comandante
supremo de la revolución cubana, tras una de las peores oleadas
represivas de los últimos años en la isla del turismo
sexual.
Toda una declaración de amor.
¿Y los 285,000 salvadoreños adscritos al programa
de Protección Temporal Migratoria (TPS)? Autodeterminación
de los pueblos. Los gringos tienen que dejarlos en su suelo, pues
no hacerlo sería una canallada.
¿Y los dos mil millones anuales de dólares en remesas?
Los producen nuestros trabajadores, con el sudor de su frente, en
empleos que nadie ahí quiere hacer. Además, ni nos
gustan los dólares. Ojalá les pagaran allá
en colones.
¿Y el TLC? Proyecto imperialista de dominación. Mejor
será abrir relaciones diplomáticas con Cuba o, si
se quiere, seguir el ejemplo de Hugo Chávez. Nuevo paradigma
latinoamericano. Político con dignidad, no importa, como
dijo ayer en su columna en este periódico Marcela Sánchez,
que Chávez ha(ya) sido el gobernante durante la peor
contracción económica en la historia de Venezuela.
El viernes pasado el Banco Central del (ese) país anunció
una caída del 29 por ciento en el Producto Interno Bruto
durante el primer trimestre del año. En su peor momento,
el PIB de Argentina cayó un 20 por ciento en cuatro años.
Y pensar que votaron por él.
Luz al final del túnel
No hay almuerzo gratis.
Global es la recesión económica y, ciertamente, El
Salvador no es la excepción. Se siente la necesidad económica.
Visible es la pobreza. Pero, además, ha habido errores cuasi
letales como el manejo de la huelga en el sector salud y la falta
de punch -y de argumentos- en el debate público.
El gran dilema para el 21 de marzo de 2004 es si continuamos en
la modernización del país, con un acuerdo comercial
con la economía más fuerte del mundo a la vista, que
nos brinde la oportunidad histórica de desarrollar la región,
o si nos decidimos por un descomunal retroceso, tal como ha hecho
Hugo Chávez en la rica venezuela.
Pero como se ven las cosas, será esa la decisión a
la que habremos de llegar para los próximos comicios. Y aquí
no se trata de interpretaciones, se trata de lo que ha sido puesto
sobre el tapete de la discusión pública.
Cada pueblo, se dice al final, tiene el gobierno que se merece.
Pienso, personalmente, que la historia no ha sido escrita todavía.
Creo que debe recobrarse pronto la serenidad y la calma, y que hay
que tener fe, vocación y humildad para explicarle a la gente
que por el único camino que vamos a salir adelante es por
el camino hacia la modernidad.
La buena noticia es que en ese camino hemos superado ya la parte
más álgida del terreno. Se ve ya luz al final de túnel.
*Licenciado en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario
de Hoy.
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