Turismo
 
Inicio del Sitio
Viernes 30 de mayo
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Las compañías piden apoyo estatal
El seguro agrícola no despega

Apenas un 1% del total de crédito al sector agropecuario está cubierto por seguros. Las compañías del rubro creen que el Estado debe subsidiar el pago de las primas.

Omar Cabrera
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
El español José Antonio Moreno fue uno de los expositores en un foro sobre seguros agrícolas que inició ayer.
Foto EDH

La expansión del seguro agrícola no será posible en El Salvador a menos que el Estado intervenga para impulsarla, según opinaron ayer especialistas del sector.

De momento sólo una compañía ofrece este tipo de pólizas, con un volumen de negocios que apenas sobrepasa el millón y medio de dólares, reveló el gerente de Desarrollo Financiero del Banco Multisectorial de Inversiones (BMI), Alfredo Alfaro.

Alfaro dijo que el financiamiento total al sector agropecuario en el país es de aproximadamente $160 millones anuales, lo que significa que menos del 1 por ciento de dicha cantidad está cubierta por un seguro.

Esta cobertura es ínfima si se le compara con la de países como México y Argentina, donde entre un 25 y un 30 por ciento de la producción del sector está asegurada.

El gerente del BMI cree que los factores que explican el escaso crecimiento del negocio en El Salvador son la falta de cultura de adquisición de seguros, que hace que los agricultores lo vean como un costo adicional.
Ciertamente, los precios actuales de las pólizas son altos, según admitió el expresidente de la Asociación Salvadoreña de Empresas de Seguros (Ases), Alejandro Cabrera.

Se requiere volumen


Si el número de agricultores que contratan seguro aumentara, los precios tenderían a bajar.
De lo contrario, razonó Cabrera, el manejo de los pocos clientes encarece las pólizas, con lo que la situación se vuelve un círculo vicioso.

¿Cómo romper este círculo? La experiencia de países donde la penetración del seguro agrícola es mayor demuestra que sólo se puede desarrollar el sector con el apoyo del Estado, destaca, por su parte, el vicepresidente de Ases, Rufino Garay.

Sin embargo, él mismo reconoce que “somos países con pocos recursos”.
Garay opina que hay dos maneras en que el Estado podría ayudar. Una es volviendo obligatorio el seguro agrícola, porque “si ya lo deja usted voluntario, no va a funcionar el esquema”.

Sin embargo, dadas las condiciones del sector agropecuario, donde muchos productores son campesinos que se dedican a cultivos de subsistencia, la obligatoriedad no sería suficiente.

El especialista cree que, simultáneamente, el Gobierno debería subsidiar un porcentaje de las pólizas, como lo hacen otros países.

¿Dinero público?

Anticipándose al cuestionamiento de por qué usar recursos públicos para esta actividad privada, Garay destaca los beneficios del seguro agrícola.

Cuando un fenómeno natural provoca pérdidas generalizadas en la agricultura, el Estado se ve en la obligación de invertir en programas de atención social.

Aún así, algunos productores no logran recuperarse del impacto.

En cambio, cuando la producción está asegurada, los afectados pueden recobrar parte de lo destruido, observa Garay.

Por lo tanto, el seguro es una manera de poner orden, puesto que permite dibujar escenarios de siniestralidad y presupuestar con anticipación las inversiones.
“Lo importante es arrancar el sistema, porque en la medida que el sector se va desarrollando la subvención puede ir bajando”, sostiene Garay.

Primeros pasos

Alfredo Alfaro dice que el Gobierno ya comenzó a poner su cuota en el esfuerzo.
El BMI financió, por ejemplo, los estudios de viabilidad técnica y de ocurrencia de desastres durante un cuarto de siglo.

Alfaro destaca que esa información es una base importante para cualquier compañía que desee entrar al negocio de los seguros agrícolas.

“Ahora cualquier asegurador local o internacional puede pedir información al Ministerio de Agricultura o al BMI sobre cuál es la incidencia, por ejemplo, de sequía; en qué zonas, dónde afecta más, etc.”, detalla el funcionario.

El sector tiene, según Alfaro, un potencial de crecimiento definido por los $160 millones de financiamiento agropecuario que se otorgan en el país.
En su opinión, hace falta bajar los costos de las pólizas para los productores, lo cual requiere el apoyo del Estado.


Un escudo contra desastres
Los seguros agrícolas cubren siniestros como sequías, inundaciones, vientos, incendios, enfermedades, plagas y excesos de lluvias.

Cobertura 30 por ciento de la producción agropecuaria argentina está asegurada contra siniestros de diveso tipo, como sequías, inundaciones y plagas.

Antigüedad 6 décadas
Llevan funcionando los sistemas de seguro agrícola en América Latina, donde actualmente operan en al menos 10 países.

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal