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Turba
se enfrenta a militares en Perú
La
intención del presidente Alejandro Toledo de restablecer
el orden público en el Perú mediante el estado de
emergencia chocó ayer con el desacato popular.
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Soldados
del Ejército peruano intentan controlar a varios manifestantes
que ayer desafiaron el estado de emergencia y salieron a las
calles a protestar ..Foto:
AP
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El estado de emergencia dictado en Perú no logró
en su segunda jornada en vigor acabar con la escalada de violencia
que se cobró ayer las dos primeras víctimas mortales
y acumuló un saldo de un centenar de detenidos y unos 36
heridos.
Dos jóvenes murieron durante un violento enfrentamiento entre
el ejército y estudiantes universitarios en la ciudad de
Puno, a 860 kilómetros al sudeste de Lima, cuando una turba
de más de 2 mil personas rodeó a una patrulla del
Ejército, compuesta por un oficial y ocho soldados, quienes
se vieron obligados a usar sus armas en defensa propia.
El ministro de Defensa, Aurelio Loret de Mola, precisó que
un estudiante murió por herida de bala, y que 36 civiles
resultaron heridos, la mayoría por contusiones y por problemas
de sofocación por gas lacrimógeno.
Además, dijo que también un oficial y cuatro suboficiales
del Ejército, así como ocho policías, fueron
heridos.
Irrespeto
Aquí claramente no hay exceso de la fuerzas armadas
ni de la Policía Nacional, aquí claramente los excesos
han sido producidos por una turba que no ha respetado el estado
de emergencia, dijo Loret de Mola en conferencia informativa,
deslindando responsabilidades.
El ministro afirmó que los revoltosos usaron bombas incendiarias,
barras de fierro, palos, piedras y cuchillos para agredir a los
efectivos, y que entre la turba había delincuentes comunes
y personas que coreaban consignas del grupo subversivo Sendero Luminoso.
La Policía de Puno informó que uno de los fallecidos
es un joven de 23 años, estudiante de la Universidad Nacional
del Altiplano de esa ciudad.
Dijo que los estudiantes habían organizado piquetes para
movilizarse por la ciudad en respaldo a la huelga del sindicato
de maestros, SUTEP, e intentaron tomar algunos locales.
Pese a que el despliegue militar y policial permitió desbloquear
las principales carreteras, cuyo tráfico había sido
interrumpido por los agricultores en paro, no pudo contener las
protestas de diversos gremios, que se radicalizaron en algunas provincias.
Toledo tiene las armas
Pese a las protestas, analistas afirman que la situación
sólo es coyuntural y que el presidente Alejandro Toledo sabrá
librarse de ésta crisis, pues tiene para mostrar buenos resultados
macroeconómicos.
El estado de emergencia hace más difícil el
escenario, pero no es inmanejable. No creo que el Gobierno de Toledo
está dando muestras que está perdiendo el control,
decir esto me parece que sería una exageración,
dijo el analista político Luis Pacheco, profesor de la Universidad
Nacional de San Marcos.
Toledo tiene como respaldo a sus políticas una expansión
de la economía del país del 5.2 por ciento el año
pasado, una de las mayores tasas del mundo, frente al avance de
0.2 por ciento en 2001.
Pero muchos peruanos creen que el Presidente no ha cumplido sus
promesas de reducir la pobreza el desempleo.
Las exigencias
- Los maestros exigen un aumento de sueldos de 210 soles mensuales,
unos 60.34 dólares, pero el Gobierno ha dicho que sólo
puede darles 100 soles al mes, unos 28.74 dólares. El salario
promedio es equivalente a 200 dólares.
- Los dirigentes de los agricultores, que levantaron las protestas,
reclaman rebajas de impuestos y otras mejoras, y los empleados de
la salud exigen aumentos salariales.
- El estado de emergencia implica que quedan suspendidas las garantías
constitucionales referidas a la libertad personal, inviolabilidad
de domicilio, y libertad de reunión y tránsito.
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