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Los ganaderos señalan la falta de rigor contra los delincuentes. La Fiscalía lamenta la poca colaboración de los ciudadanos. Y la policía, se limita a capturar y decomisar animales, vivos o descuartizados. Los ofendidos tienen el pensamiento de que las autoridades se esfuerzan muy poco por contrarrestar el problema. Hay quienes aseguran que la única solución es mantener vigilancia las 24 horas en las haciendas, pero al final resulta que a veces los mismos vigilantes son parte de las bandas de cuatreros. Es muy difícil prevenir el robo y hurto de ganado, si los criminales saben que no serán atrapados..., manifestó uno de los ganaderos que prefirió mantenerse en el anonimato. Por su parte, Rodolfo Argueta, otro de los ganaderos, piensa que ante el difícil panorama que azota la ganadería salvadoreña los más afectados son los pequeños ganaderos. No hay garantía de que los cuatreros dejarán de atacar..., enfatizó. En cinco meses, la Policía Nacional Civil (PNC) ha registrado 42 casos ligados a este delito. Mientras, la Fiscalía contabiliza 30 expedientes. En lo que sí coinciden ambas instituciones es en mencionar a San Julián como el municipio más problemático. Luego, figuran Santa Catarina Masahuat y Nahulingo. Y los ofendidos El jefe de la Unidad de Patrimonio Privado de la subregional fiscal de Sonsonate, licenciado Cristóbal Hernández Palma, fue claro. Muchos casos de robo y hurto de ganado se estancan por la falta de colaboración de los ganaderos. El fiscal explicó que en ocasiones las denuncias nunca llegan. Y en otros, la Fiscalía abre expedientes con los hallazgos de ganado destazado o semovientes decomisados, pero los dueños no aparecen a reclamarlos. Complican más la labor investigativa... estamos atados a la ley, aclaró. Por su parte, el inspector Osmín Ovidio Peñate García, jefe de Seguridad Pública de la PNC, afirmó que las pistas contra las bandas de cuatreros existen, pero sin el apoyo de los ofendidos casi nada puede hacerse por resolver la situación. Es un hecho que la carne de los animales destazados es comercializada en mercados locales. Para los protagonistas de esta historia, es necesario enfrentar los temores y buscar alternativas que permitan incrementar las acciones contra el cuatrerismo. De lo contrario, los criminales seguirán con sus fechorías y en la impunidad. Algunos casos Los ladrones de animales no atinan. Roban vacas, terneras, toretes y hasta gallinas. 19 de febrero 2003 Un grupo de sujetos robaron 20 gallinas, un torete y una novilla, propiedad de Francisco René Quezada Morán. El hecho ocurrió en el caserío El Infiernillo de Santa Catarina Masahuat. 16 de marzo de 2003 Una vaca fue sacrificada. Los destazadores dejaron la cabeza a orillas de un camino del caserío El Sauce, cantón Petaca de San Julián. El animal era propiedad de Orlando Estrada. 11 de marzo de 2003 Los cuatreros hurtaron una ternera, en la hacienda Tres Puertas del cantón Alemán, de Nahulingo. 6 de mayo de 2003 Tres sujetos fueron sorprendidos cuando transportaban dos semovientes, en un camión. El arresto ocurrió en la hacienda San Luis Taguil del cantón Miravalle, de Sonsonate. |
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