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El acto consistió en un desfile por las principales calles en las que vivió el escritor de Jícaras Tristes. En la Concha Acústica jóvenes y niños declamaron algunos de los 96 poemas, que comprende la obra como: Las Manos de mi madre, Ascensión, Un rancho y un lucero y Cañal en flor. Autoridades civiles, militares y educativas fueron el jurado calificador del certamen en el que resultaron ganadores Ana Yaneth Moscoso, del centro escolar Hogar de la Niña San José; Nini Gabriela Salinas Cáceres, del colegio La Providencia, y Jéssica Carolina Ascencio, del colegio Josefino. Alfredo Espino nació el 8 de enero de 1900, obtuvo su título de abogado de la Universidad de El Salvador, en 1927. Murió el 24 de mayo de 1928, en San Salvador. Elena Rodríguez de López, prima del poeta, lo recordó como un hombre dedicado a la literatura. La poesía de Espino es un orgullo para los ahuachapanecos, pues es propia para los espíritus sencillos y por eso es el poeta que más hondo ha calado en la entraña popular. Precisamente, porque cantaba a la tierra con lenguaje sin complicaciones, pero rico en color imaginativo y ternura. Los centros escolares que estuvieron presentes y recordaron lo mejor de este poeta fueron La Providencia, Primero de Mayo, Hogar de la Niña San José y las presentaciones artísticas del Instituto Nacional Alejandro de Humbold, Colegio Montecarmelo, Colegio Josefino y Hogar San José. Los organizadores manifestaron que el próximo año, el poeta Alfredo Espino será recordado nuevamente a través de sus poemas. |
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