| |

Sentido
común
Las dos primeras fotos
El
mascón apenas comienza, y si bien lo dicho en estos estudios
es revelador y harto interesante, marzo de 2004 aún está
lejos, y mucha agua hace falta por correr.
Han tomado las primeras fotos de la carrera presidencial. Los resultados
de las dos encuestas recientemente publicadas reflejan mucho de
lo que pensamos y sentimos los salvadoreños aquí afuera.
Que los partidos desestimen esos insumos sería tan torpe
como que los utilizaran de vademécum para curar todas las
dolamas que los aquejan. El mascón apenas comienza, y si
bien lo dicho en estos estudios es revelador y harto interesante,
marzo de 2004 aún está lejos, y mucha agua hace falta
por correr. Ésta es una carrera de muchas fotos.
Los recientes estudios realizados por el CIOPS de la Universidad
Tecnológica y la empresa Rivera Research dicen cosas que
llaman la atención. La principal, a lo mejor, es la posibilidad
real del Frente para hacerse del Ejecutivo. La alternancia, que
es como la almendra de la democracia, se ha comenzado a plantear.
Esta realidad hace que algunos rebocen de sobre optimismo, y otros
resuman de angustia. Para mí que ambos exageran: saborean
la fruta sin haberla cortado. La alternancia del poder, más
que depender de ciclos circadianos, depende de la voluntad popular.
Y en este tema hay aún mucha tela que cortar. Eso también
lo dicen las encuestas.
Otro hallazgo de estos primeros sondeos de opinión es el
que se refiere a los precandidatos presidenciales. En estos y otros
estudios tenidos a la vista, el indiscutible favorito del votante
de izquierda parece ser Mauricio Funes. En el cruce de variables
proporcionado por la encuesta de la Universidad Tecnológica
se advierte claramente que mientras el voto duro del FMLN va por
Schafik, el resto de ese lado del espectro va por Funes.
En ARENA sucede algo parecido: mientras el voto duro de ARENA tiende
a favorecer a las figuras de los ex presidentes, el votante de derecha
privilegia las nuevas caras. Así las cosas, para Mauricio
Funes, el muro a brincar es la línea ortodoxa que hoy domina
en el FMLN. Para los nuevos aspirantes en ARENA, será al
menos uno de los dos ex presidentes.
Las encuestas que ya hemos visto y las que están por venir
son una presión para aquellos partidos que como ARENA y FMLN
se han llenado la boca hablando de apertura y reglas claras para
la elección presidencial de 2004. Esos publicitados procesos
de evolución y democratización interna todavía
están en puro papel y el papel aguanta con todo.
Tampoco están exentos de turbulencias y suspicacias. La verdad
es que así como nadie tendría por qué ser descalificado
a priori como candidato presidencial de un partido político,
tampoco nadie, absolutamente nadie, por muy histórico que
fuese su liderazgo, debería estar en la posibilidad de aprovechar
su condición para cargar los dados de la competencia y tomar
ventaja a su favor. Si alguien lo hace, además de convertirse
en un perfecto oportunista, estaría deshaciendo con la izquierda
lo que un día promulgó haber hecho con la derecha,
o viceversa. De paso, habrían timado a sus mismos correligionarios.
Ambos partidos tendrán que medir muy bien sus movimientos.
Los dos tienen mucho que perder: ARENA, el poder; el Frente, las
elecciones. Si en ARENA la candidatura de Armando Calderón
Sol hace trastrabillar la precaria unidad arenera, ahí se
terminará el sueño tricolor. Por el lado del Frente,
si cualquiera de sus mandamases se empecina a jugar de espaldas
al potencial votante de izquierda, los efemelenistas terminarán
perdiendo las presidenciales.
Más encuestas vienen en camino. El seguimiento de estos sondeos
servirá no sólo para averiguar por dónde soplan
los vientos electorales, sino también para comprobar cuál
de todas las casas encuestadoras hace mejor su trabajo que
eso también importa. Por aquello que se oye decir de
que también las encuestas tienen su corazoncito.
*Cirujano dentista y columnista de
El Diario de Hoy.
|
|