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La
nota del día
Gato
por liebre y caballo por res
Le
dieron gato por liebre: vieja advertencia
La Policía capturó a un sujeto que vendía carne
de caballo haciéndola pasar por carne de res, por lo que
será acusado de comercializar alimentos nocivos para
la salud. Lo injusto del caso, sin embargo, es que la carne
de caballo no sólo es comestible, sino también mejor
para la salud que la de res, por ser más magra, con menor
contenido de grasas y, por tanto, con poco colesterol.
Dar gato por liebre es engaño, estafa, burla, sinvergüenzada,
pero no por que los gatos sean nocivos para la salud.
Los gatos se comen en China y hasta que apareció el SARS,
cuyo origen se atribuye a una muy rara especie de estos animalitos,
jamás nadie consideró malo engullirse un micifuz.
Durante la Guerra Civil española, que sí fue guerra
civil, no como la vil guerra nuestra, los gatos prácticamente
desaparecieron del paisaje español: se los comían
bien untados de ajo, horneados, aunque no necesariamente con papas,
pues éstas eran escasas. Según recuerdan con amargura
algunos españoles, hasta los pobres ratones pasaban por la
sartén.
Lo que nos recuerda: hace años y en un relativamente conocido
restaurante sobre la alameda Roosevelt, cerquísima del Café
de don Pedro, servían guisos de carne. Cuando
más tarde se construyó un edificio en el lugar, se
encontró una fosa llena de restos de gatos y también
lo que pareció una cárcel para guardar secuestrados.
Es obvio que a nadie le gusta que le den gato si pide liebre, o
caballo si ordena lomo de aguja. Lo reprochable en el affair
apuntado es precisamente el engaño; a lo ya dicho agregaremos
que en el sur de Italia y en la Europa mediterránea, la carne
de caballo es una opción para la buena mesa. Muy presente
tenemos una tienda de barrio en Palermo, que ostenta el título
de la Boutique di Cavallo.
Nunca tuvimos ocasión de probar la carne de caballo, pero
he aquí lo dicho y oído en un restaurante en las vecindades
de Novara, Italia, cuando se nos ofrecía una estupenda variedad
de jamones:
¿Il signore vuole probare il prosciuto di asino?
Si, grazie. Qualche fetta.
Nuevas comidas, nuevas posibilidades
Jamón de asno nos sirvieron y jamón de asno gustamos.
Si el pariente en alegrías y desgracias del caballo, el asno,
es agradable al paladar, tendremos que suponer que el caballo también
lo es. Debido a que los gustos italianos son más tolerantes
que los nuestros, es que ningún policía en Italia
apresa a nadie por ejercer un honesto comercio de carnes.
La moral de la historia es que no se trata de aporrear a un ciudadano
por delitos inexistentes, pero sí de aplicar la ley por delitos
y faltas muy reales, en este caso, por engañar, comerciar
con moneda falsa como la izquierda.
Sin duda, los más arraigados e invariables usos de la gente
se relacionan con la comida. Y es en la medida en que la población
va incorporando nuevos hábitos alimenticios y se decide a
probar lo que nunca antes probó, que se eleva su calidad
de vida y se potencian sus posibilidades. Es explicable que encarcelen
a alguien por vender carne de caballo pretendiendo que es carne
de res, pero no tendría nada de malo que se venda carne de
caballo como carne de caballo.
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