| |

Salen
a luz inconformidades sobre incremento
El aumento salarial no resultó satisfactorio
A
pesar de que se logró un acuerdo para que se de un incremento
diferenciado al salario mínimo, los representantes del sector
laboral no aceptan el porcentaje. Fusades en cambio sostiene que
no hay condiciones para darlo.
|
|
| En junio se espera que el Presidente Flores
anuncie un aumento al salario mínimo.
Foto: EDH |
La discusión para definir un aumento al salario mínimo
evidenció una vez más lo difícil que resulta
para empresarios y trabajadores ponerse de acuerdo en El Salvador.
Los porcentajes a los que finalmente arribó el Consejo Superior
del Trabajo (CST) fueron el producto de un estira y encoge que se
prolongó por casi mes y medio.
Aún así, el ejercicio no culminó con el mismo
grado de satisfacción para todas las partes.
El viernes, dos representantes del sector laboral dijeron que los
porcentajes de incremento acordados no eran suficientes
ni tampoco justos.
Ambos son los encargados de representar a los trabajadores en el
Consejo Nacional del Salario Mínimo, la instancia creada
para analizar el tema.
Juan Antonio Hernández y Jesús Amado Pérez
dijeron a los periodistas que ellos no avalarían un incremento
diferenciado del sueldo mínimo.
Su inconformidad contrasta con la situación del sector empresarial,
que logró que su propuesta terminara por convertirse, casi
intacta, en el acuerdo final al que llegó el llamado Foro
de Solidaridad por el Empleo.
Secretismo
Las reuniónes del foro incluyeron una serie de propuestas
provenientes de las más diversas instancias, incluida la
Organización Internacional del Trabajo (OIT).
Según el Gobierno, más de 30 entidades presentaron
sus planteamientos al foro.
A todas ellas se negó el acceso de los periodistas.
Cada vez que la prensa intentó profundizar en detalles, los
participantes en el foro se escudaban en un acuerdo de confidencialidad
al que habían llegado las partes.
¿Cuánto respaldo a un aumento salarial hubo en las
propuestas? ¿Cuántas entidades se mostraron en contra
del incremento? ¿Qué argumentos esgrimió cada
expositor? Son preguntas que hasta la fecha los medios de comunicación
desconocen y que, por lo tanto, no han podido ser ventiladas más
allá de las cuatro paredes en que se reunieron los participantes.
Las cifras del Banco Central de Reserva (BCR) indican que entre
marzo de 1998 y marzo del presente año, el Índice
de Precios al Consumidor creció en 11.9 por ciento.
Eso significa que en los cinco años en los que el salario
mínimo se ha mantenido invariable, la capacidad adquisitiva
de los salvadoreños se deterioró en igual porcentaje.
Inconveniente
Sin embargo, la Productividad Total de los Factores en el país
no creció ni una décima entre 1997 y 2001, de acuerdo
con un estudio encargado por la Fundación Salvadoreña
para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).
Este indicador ha llevado a Fusades a sostener que el país
no atraviesa por un momento propicio para un aumento de salarios.
]
|
|
| A pesar de que aún no se aplica un
aumento salarial, los precios de algunos productos han comenzado
a subir. Foto: EDH |
La Fundación sostiene que si los costos de producción
de las empresas se elevan, pero su productividad se mantiene estable,
éstas terminan por perder competitividad.
El argumento fue precisamente el que adujeron los empresarios de
la maquila cuando se les consultó sobre un aumento salarial.
Todos dijeron no estar dispuestos a incrementar el sueldo mínimo.
Así lo reflejó un documento que la Asociación
Nacional de la Empresa Privada (Anep) presentó a los periodistas
el miércoles 30 de abril.
No fue sino hasta una semana después cuando el sector reconsideró
su posición y planteó un aumento del 5 por ciento.
Lo que vino después fue una aceptación de la propuesta
privada por parte de los representantes laborales en el foro.
Poco control sobre precios
Si los precios suben en igual porcentaje que el aumento salarial,
los trabajadores no gozarán un beneficio real.
Ese es uno de los razonamientos que hace la Fundación Salvadoreña
para el Desarrollo Económico y Social (Fusades).
Sin embargo, el indeseable encarecimiento de los productos de la
canasta básica ya comenzó.
Monitoreos hechos por la Dirección de Protección al
Consumidor (DPC) así lo reflejan.
La ley faculta a la DPC para imponer multas de entre 1,000 y 100,000
colones a quienes reincidan en la comisión de abusos contra
los consumidores.
No obstante, el director de la entidad, Mario Cruz, aseguró
el viernes que hasta ese día no se había aplicado
sanciones a nadie.
Cruz más bien se limitó a hacer un llamado a la conciencia
de los comerciantes para que sean solidarios con los
consumidores y no incrementen desmesuradamente los precios.
Cuestionado por los periodistas sobre cuáles serán
las nuevas facultades de la institución para cumplir efectivamente
su cometido de proteger a los consumidores, Cruz respondió
que éstas dependen de un estudio que apenas comenzó
la semana pasada.
El análisis está siendo coordinado por la nueva Comisionada
Presidencial para el Sector Social, Evelyn Jacir de Lovo.
Tampoco está clara todavía la manera en que se conseguirá
reducir las tarifas de electricidad y si esta variación no
será producto del aumento de nivel en los embalses por el
inicio del invierno.
El ministro de Economía ha dicho que ya en el recibo de junio
los usuarios gozarán de una reducción en la tarifa
por consumo de energía de aproximadamente quince por ciento.
Para el consumidor promedio, la reducción será equivalente
a unos dos dólares mensuales.
|
|