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Vecinos temen tragedia

San Vicente. Hay una red de diques y un sistema de alerta. Pero los vecinos no confían en su funcionamiento.

Jesús Corvera
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
El dique seis tiene un deslizamiento en la parte central. Además, hay grietas y agujeros. Foto EDH

Residen en las bajas laderas del volcán Chichontepec. Son cuatro mil 180 habitantes los que dan vida al municipio Guadalupe, a 50 kilómetros al este de San Salvador.

Desde el 13 de febrero de 2001, las familias que residen en las colonias Santa Lucía, Nueva Villa España, Santa Anita, y los barrios El Calvario, El Centro y Concepción, viven atemorizados.

La incertidumbre carcome sus mentes día a día. Si llueve fuerte y más de un día, es peor.

Los riesgos de deslizamientos de tierra persisten en la zona. De igual forma el temor, pues aunque en el municipio se instaló un plan piloto de Sistema de Alerta Temprana (SAT), éste no funciona.

Tras el terremoto de febrero de 2001, Guadalupe ocupó un sitio privilegiado entre los municipios beneficiados con proyectos de mitigación de riesgos. En octubre del mismo año, el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) anunció la ejecución de la obra “Medidas preventivas y control de laderas inestables”, complementada por el subproyecto No. 29 SAT.

El proyecto consistía en estructuras gavionadas en diferentes sectores de la quebrada en mención. Sin embargo, tras un alud del 15 de septiembre de 2001, el MAG modificó el proyecto y cambió los gaviones por seis diques de contención. En esa oportunidad, el deslizamiento arrasó con 15 casas y mató a una persona.

En febrero de 2002 la obra fue concluida. El objetivo: prevenir una catástrofe al organizar a las comunidades, para una futura evacuación.

A más de un año de esto, la población de Guadalupe exige la destrucción del proyecto.
Tres de los diques registran daños significativos. El número seis tiene hundimientos en la parte central, agujeros y grietas en diferentes sectores. Similar imagen muestran el dique cinco y cuatro. Entre éstos hay agua estancada desde principios de año.

Para colmo, el SAT instalado por una empresa francesa no funciona.

Lea además

 

Diques cederían ante fuertes deslizamientos
Los temores que anidan en la mente de los guadalupanos no son tan errados. Para expertos en el tema, los diques pueden colapsar con un alud de grandes dimensiones.

Es lógica la preocupación de los vecinos ante tal panorama. Así piensa el actual jefe edilicio de Guadalupe, Juan Antonio Cerritos.

El funcionario ha sido receptor de quejas y temores externados por los guadalupanos desde que tomó posesión de la silla edilicia, el 1 de mayo pasado. “Para mí, el problema es muy serio...”, exclamó.

El concejo piensa que antes de tomar una decisión es vital conocer con exactitud las condiciones actuales del proyecto. Para ello, es urgente un estudio técnico y carecen de fondos.

Los esfuerzos

La administración edilicia gestiona ante la Gobernación Política Departamental y la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo (USAID) el financiamiento requerido para desarrollar el estudio.

A ese esfuerzo se han sumado otras entidades como Cáritas, Cruz Roja Americana y la Federación Luterana Mundial.

“Es una concepción muy fatalista la de la comunidad, producto del temor”, expresó Guillermo Antonio Matal, del Comité de Gestión de Riesgos local.

Para tranquilizar las mentes de los guadalupanos, el Comité de Riesgo está documentando y profundizando en el estado de los diques, pero Matal piensa que es aún más importante obtener los 200 dólares que hacen falta para comprar la tarjeta electrónica necesaria para echar a andar el SAT.

Guadalupanos temen una nueva tragedia
La falta de un conocimiento real de las condiciones actuales de siete diques, ha provocado pensamientos fatalistas entre los habitantes de Guadalupe, San Vicente.
 
“Tenemos miedo de que llueva demasiado durante este invierno. El agua se acumularía y provocaría el rompimiento de las bordas”.
Marta Flores
“Nuestra preocupación es que las bordas se rompan y causen un nuevo alud... vivimos en riesgo todos los días desde febrero de 2001”.
Nicolasa Henríquez
“El peligro es cuando arrecia la lluvia... la llena puede causar una desgracia mayor que la de septiembre si rompe los diques”.
Nicolás Torres
“Para mí es algo muy serio... no puedo decidir nada hasta que tengamos el estudio técnico de los daños que el concejo ha solicitado”.
Antonio Cerritos
 

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