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Matrix
RECARGADO: la crítica
Lo esperado Kung Fu y antigravedad
La
profundidad del mundo de la Matrix sigue ahí... Sólo
que se debe quitar mucha basura para verla.
Crítico de cine, miembro de la International Press Academy,
Beverly Hills.
Neo (Keanu Reeves) ya sabe que es el elegido. Al menos eso creyó
al final de la primera parte de una trilogía que los Hermanos
Wachowski han dado en llamar The Matrix.
Ahora en la segunda de tres, The Matrix Reloaded, debe
salvar a la ciudad de Zion, donde un pueblo autoliberado de las máquinas
librará la batalla final por su sobrevivencia. Esa es la premisa
de una cinta cargada de efectos especiales, persecuciones que desafían
la gravedad y peleas de kung fu.
La cinta inicia introduciéndonos por medio de la digitalización
de la imagen, a la Matriz misma. Es un mundo virtual mismo por el
que los humanos transitan en busca de su supervivencia.
Es un mundo de mitos y símbolos, más allá de
la tecnología cibernética que emula. Neo es el elegido,
anunciado por la profecía, para liberar a la humanidad de la
esclavitud de la Matriz. Le acompañan Morfeo (Laurence Fishburne),
líder carismático y rebelde y Trinity (Carrie-Ann Moss)
su contraparte amorosa.
El esquema estructural de The Matrix Reloaded es el mismo
de su predecesora. Pasemos rápida revista. Inicia con Trinity
en un alarde de habilidades contra los agentes que protegen a la Matriz.
Solo que ahora Trinity no queda suspendida en el aire antes de dar
la patada mortal. No. Aquí la vemos caer sin vida desde un
alto edificio. Una pesadilla de Neo. Todo mesías tiene su punto
débil.
Casi al mismo tiempo que en la primera, presenciamos la llegada de
un viejo conocido, Mr Smith (Hugo Weaving) el agente que le persiguiera
por toda la Matriz original pero ahora es un programa renegado. De
ahí la necesidad de nuevos villanos.
¡Gracias por la bella Mónica Belluci! De todos ellos
surge una intrincada telaraña de la cual aún, y debido
a que esta es la historia del medio, no vemos con claridad el rol
verdadero de cada uno de los personajes. Hasta ahora la historia parece
indicar que no todo es como parece. Casi como la vida misma.
Muchas escenas sobran. Principalmente al inicio. Como que los Wachowsky
tuvieron miedo de no llenar el tiempo exigido por el estudio para
satisfacer la taquilla. Tiempo muerto como la fiesta rave, perdón
la danza ceremonial en el corazón de Zion.
También muchos de los personajes que se nos introducen, y que
esperamos tengan mayor importancia en la tercera parte. extraño
esa textura subversiva tanto visual como narrativa de la primera película.
Errores que los directores lamentarán al tener completada la
trilogía y descubrir que una obra fílmica tan importante
como esta no necesitaba caer en la trampa de la taquilla holywoodense.
En 1999 Los hermanos Wachowski, Larry y Andy, vencieron a George Lucas
en su propio terreno: Los Oscars. The Matrix se llevó
a casa las estatuillas de las categorías técnicas que
ya esperaba Star Wars: Episodio I .
A pesar de los publicitados $100 millones gastados por los efectos
de la segunda y tercera entrega, los efectos en algunos momentos,
especialmente el enfrentamiento de Neo con cientos de Mr. Smiths,
resultan artificiales. Otros son repetitivos. Sirven como elemento
narrativo del cual en ocasiones se abusa a falta de algo más
que contar. Pero que siguen una coreografía de alta diversión
no lo puedo negar. El equipo detrás de las peleas de The
Matrix reloaded se ganó su cheque de pago. Especialmente
esa secuencia en la autopista. Brillante en su ejecución.
Inicialmente pensé que entre este día y 1999 había
madurado y que por ello The Matrix Reloaded no había
causado mayor impacto en mí. Al llegar a casa después
de verla, vi nuevamente la cinta original y seguí cautivado
por el concepto plasmado por los Wachowsky. No es que haya madurado.
Es que esta es inferior. Sólo un poco. La profundidad del mundo
de la Matriz sigue ahí. Sólo que ahora hay que quitar
mucha basura para verla. Pero vale la pena. |
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