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Orientaciones familiares
Conviviendo en la orilla

Por pastor Mario Vega
El Diario de Hoy
E-mail: orientaciones.familiares@navegante.com.sv

Bajo este título, FLACSO El Salvador y el Programa Sociedades Sin Violencia de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) en El Salvador presentaron recientemente el libro que resume el estudio de campo realizado en el Area Metropolitana del Gran San Salvador a fin de indagar la relación que existe entre violencia y exclusión social.

El libro es contundente al establecer la relación de proporcionalidad que existe entre la violencia y la exclusión social, violencia entendida en todas sus modalidades incluido el maltrato intrafamiliar.
La virtud del libro consiste en ofrecer un panorama socialmente amplio sobre el fenómeno de la violencia y demuestra que solamente cuando la problemática de la violencia sea tratada en su compleja dimensión encontrará un cauce de solución.

De la lectura del libro se desprende que las acciones particulares, como el endurecimiento de penas, no serán la fórmula para solucionar el problema de la violencia que hace del Gran San Salvador uno de los centros urbanísticos más violentos del Continente.

Sin negar las secuelas que el reciente conflicto armado salvadoreño abonó a la espiral violenta, el libro avanza y se atreve a señalar que dichas secuelas no constituyen una explicación satisfactoria al problema de la violencia urbana.

Aun sin conflicto armado la exclusión en que vive buena parte de la población del Gran San Salvador es suficiente caldo de cultivo para generar los diversos tipos de violencia que padece actualmente el poblador de la gran ciudad.

Vista desde esta perspectiva la solución al problema de la violencia no puede ser lograda sin antes resolver el problema de la exclusión social. Es decir, sin resolver la problemática de aquellos que conviven en la orilla.

La sociedad puede endurecer las leyes en contra de los violentos, pero mientras la sociedad continúe siendo excluyente, ella misma será la generadora de la violencia que pretende reprimir.

Obviamente, el resolver el problema de exclusión social es una tarea que corresponde a las instancias de gobierno y de administración pública.

Mientras tales autores no pongan en marcha las medidas necesarias para transformar una estructura excluyente, los esfuerzos que se hagan en el ámbito del fomento de valores, de educación, de medidas policiales, de recreación, serán aportes que contribuirán como paliativos del problema; pero nunca como la solución al fenómeno de la violencia.
 

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