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Palabras
Evita indagar sobre el mañana...
Pasaron los años. El camino fue largo e hizo sed en nuestras
vidas. Nos preguntamos sobre el futuro. Mañana, ¿dónde
andaremos...? ¿Qué será de todo, de nosotros?
¿Quiénes seremos al fin?.
Debíamos evitar en aquello, indagar sobre el mañana.
Sobre qué vendría y qué rostros seríamos.
Una rama, un tiempo que vendría. Importaba muy poco. Pero cuando
cayó la noche tibia sobre nuestra soledad, él insistió
en saber qué sería de su vida.
No se puede subir tan alto me dijo N. con nostalgia. Ni
para alcanzar en la última rama el fruto más dorado
de la vida. Yo caí y me herí. Hace varios años.
Desde entonces no anda bien mi salud...
Crecimos y dejamos de vernos. Al tiempo supe que N. había muerto.
En los tiempos difíciles. Cuando habíamos crecido como
espigas. Parece que fue ayer; sin embargo, nos separa la eternidad.
Ya nada queda del juego de los traficantes de esmeraldas ni diamantes.
El desierto amarillo y caliente seguirá en la vida. Nosotros,
los de entonces, estamos distantes.
Ya no escuchamos nuestras voces. Son las cinco de la tarde. Oscurece
más temprano. En una carretera solitaria que bordea los litorales
del mar y del universo, una estación de gasolina luce vacía
y despoblada. El sol sigue quemando en las ardientes arenas del desierto
de la imaginación.
Mejor será no indagar por hoy sobre el mañana...
Día a Día
La errada noción de que las grandes empresas no cumplen
con la justicia social se basa en que Marx, que elucubraba
sobre la sociedad y la economía hace más de ciento
cincuenta años, creyó que el capital se forma explotando
al trabajador. Bajo semejante supuesto, a mayor capital que tenga
una empresa, mayor será el grado de explotación al
que somete a sus trabajadores.
Marx ignoraba el papel de la innovación en el crecimiento
de las empresas, lo que es el buen mercadeo, o el aporte que hace
la tecnología y la inventiva del empresario, además
de otros miles de factores que son claves para el éxito.
Los movimientos marxistas del Siglo XXI siguen arrastrando las supersticiones
y el desconocimiento de los socialistas de mediados del Siglo XIX.
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