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Acuerdo
sobre salario mínimo está casi listo
Los
representantes laborales han ablandado su posición, ante
la imposibilidad de conseguir que los empresarios cedan.
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Los empresarios argumentan
que un incremento alto del salario mínimo desembocaría
en despidos. Foto EDH
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La representación laboral en el Consejo Superior del Trabajo
(CST) podría aceptar que el aumento al salario mínimo
se haga de acuerdo con los porcentajes propuestos por la empresa
privada.
El visto bueno de los sindicatos desentramparía el impase
generado en el Foro de Solidaridad por el empleo, donde
un mes no ha sido suficiente para que trabajadores y empresarios
logren un acuerdo.
Mientras los sindicatos demandan un incremento general de 25%, los
empresarios ofrecen un aumento diferenciado con porcentajes que
van desde el 5 hasta el 12 por ciento.
El único aspecto en el que la parte privada ha modificado
su postura ha sido su reconsideración de no incrementar un
centavo a los trabajadores de la maquila. La semana pasada, ese
sector ofreció aumentar el salario mínimo en un 5%.
Aunque esos porcentajes son muy inferiores al planteado por el sector
laboral, uno de sus dirigentes, José Israel Huiza, dijo ayer
que no descartaban aceptar la oferta de los empresarios.
Huiza sostuvo que los sindicatos pujan porque el incremento alcance
por lo menos el 10%, con la posibilidad de que la maquila incremente
sólo un 8%.
Por su parte, el director ejecutivo de la Asociación Nacional
de la Empresa Privada (Anep), Luis Mario Rodríguez, informó
que los participantes en el foro podrían reunirse esta mañana.
Rodríguez destacó que la reunión sería
decisiva, ya que en ella se espera revisar los acuerdos y
documentos que se va a firmar, para trasladarlos al Presidente mañana
mismo (jueves).
El paquete que planean entregar hoy a Francisco Flores incluiría
un proyecto de decreto de aumento del salario mínimo, según
detalló el dirigente privado.
Rodríguez dijo que también se entregará al
mandatario un listado de 21 medidas de alivio social sobre las cuales
se construyó un consenso.
Según Rodríguez, estas medidas son de impacto en el
corto y mediano plazo.
Ese es, precisamente, uno de los puntos que más preocupan
a los sindicatos, según dijo, Huiza.
La desconfianza
Nosotros les hemos pedido que nos demuestren si esas medidas
van a ser realmente efectivas -aseguró el representante
laboral- porque de lo contrario sería una mentira para
la gente.
Si sólo decimos, por ejemplo, que se va a revisar las
pensiones, pero no se fija fechas, eso puede quedarse en el aire,
agregó el sindicalista.
Ricardo Soriano, otro dirigente sindical, sostuvo que su sector
pidió al Ministerio de Economía una explicación
de cómo las medidas beneficiarán a los salvadoreños.
Hasta la tarde de ayer, los trabajadores seguían esperando
esa presentación.
Soriano añadió que la parte laboral en el foro concentrará
su estrategia en asegurar que estas medidas se cumplan efectivamente.
En su opinión, es poco probable que hoy se logre firmar los
documentos, por lo que todavía no llegarán a manos
del presidente Flores.
Reforma laboral sin apoyo
Dirigentes sindicales desmintieron ayer que su sector apoye una
reforma a las leyes que rigen las condiciones de trabajo en el país.
Ricardo Soriano e Israel Huiza dijeron que esa decisión no
ha sido consensuada en el llamado Foro de Solidaridad por
el Empleo.
Los sindicalistas explicaron que la representación empresarial
en el foro expresó su interés por el tema.
La Anep ha dicho públicamente que la reforma al mercado de
trabajo es urgente para incrementar la productividad.
Sin embargo, los dirigentes laborales ven con desconfianza la iniciativa.
Soriano aseguró que su sector no descarta discutir el tema,
una vez que se concluya la negociación sobre el aumento al
salario mínimo.
Pero, de momento, los sindicatos no apoyan una modificación
de las leyes laborales.
La reacción surge luego de que una fuente privada asegurara
que la reforma legal contaba con el consenso de los participantes
en el foro.
La Anep promueve la aprobación de una nueva ley que eliminaría
lo que la gremial considera como rigideces de la legislación
actual.
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