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La
nota del día
Un
gran museo se inaugura hoy
Entre
las extraordinarias personas detrás del esfuerzo en dotar
a El Salvador con el mejor museo de Centro América, sobresale
doña María Marta de Regalado.
Un gran museo, como el que para orgullo de nuestro país se
inaugura hoy, enseña, deleita, orienta, actualiza y contribuye
a elevar intelectual y espiritualmente a un pueblo. Es en los museos
donde de manera primordial se aprende a ver, en el sentido de trascender
la elemental función física de mirar cosas, para llegar
a la apreciación de la belleza en sus más elevadas
manifestaciones.
El Museo de Arte, contiguo al Monumento de la Revolución
en San Benito, adyacente a la espléndida escultura de Francisco
Zúñiga, cuenta ya con una importante muestra de pintura
salvadoreña, que es el núcleo alrededor del cual se
articularán exposiciones temporales. Coincidiendo con la
inauguración se presentan tres eventos: una muestra de grabados
de Picasso, el más grande artista plástico del Siglo
XX, una retrospectiva de la pintora Julia Díaz y una exhibición
de arte hispanoamericano proveniente de colecciones privadas de
salvadoreños.
Al exponer el museo múltiples obras de arte y complementar
sus colecciones permanentes con pinturas, dibujos y esculturas prestadas
por otros museos y colecciones, los salvadoreños podrán
enriquecer su experiencia visual y ampliar su entendimiento. En
el arte siempre se está en camino, siempre hay mucho de nuevo
que asimilar, siempre se debe replantear lo que antes se vio y hacerse
frescas interrogantes.
Muy pronto, al lado de visitantes usuales, veremos a estudiantes
de arte, amas de casa deseosas de ampliar sus conocimientos sobre
pintura, grupos de escolares que por vez primera tendrán
la experiencia de ver arte de categoría, incluyendo obras
abstractas y composiciones de color. El arte, aprenderán,
es algo mucho más elevado que una reproducción de
la realidad, o las mielosas representaciones de payasos y muchachas
bonitas. Al ver con nuevos ojos e ir apreciando la belleza de composiciones
abstractas, también fortalecen su entendimiento en campos
tan distintos como la matemática y la medicina.
A medida que la gente aprende a ver y hay una mayor
comprensión sobre el arte, mejora el gusto colectivo, crece
el interés por la pintura y las bellas artes, hay más
cuidado en decorar, escoger, adornarse. Es ese el proceso de refinamiento
de una colectividad y su paso a superiores niveles culturales, intelectuales
y espirituales. La civilización se asienta sobre avances
de mente y alma, los que a su vez propician el desarrollo material.
Un gran museo habla mucho de las calidades humanas de un pueblo.
El fruto de visiones y esfuerzos
El Museo de Arte que abre sus puertas hoy es resultado de ilusiones,
duro trabajo, perseverancia, coordinación de voluntades,
generosas ayudas, conocimiento y una fuerte vocación cívica
de parte de las personas que tomaron sobre sus hombros la tarea
de planificarlo, reunir los recursos necesarios y construirlo. Se
inició hace muchos años al formarse la primera colección
nacional de arte, y en los cuadros que recogió con perseverancia
y sacrificio Julia Díaz. Ha sido maravilloso contemplar como
una idea ha venido cristalizando hasta la estupenda realidad que
hoy abre sus puertas.
Entre las extraordinarias personas detrás del esfuerzo en
dotar a El Salvador con el mejor museo de Centro América,
sobresale doña María Marta de Regalado, gran conocedora
de arte, mujer magnífica y trabajadora incansable. Doña
María Marta está al frente de un inspirado grupo de
hombres y mujeres, cuyo empeño se traduce en la gran obra
que se inaugura hoy.
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