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Más
de nueve mil beneficiados
Militares llevan salud a varias comunidades
Chalatenango.
Primero se evaluaron las zonas que más requieren atención
médica. Luego se unieron esfuerzos de militares de Estados
Unidos y salvadoreños, Ministerio de Salud y otros.
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Largas filas de personas
se formaron en los sitios en que se desarrolló las
jornadas médicas. Foto EDH
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Fueron festivales de salud para personas que no están acostumbradas
a los servicios médicos. Mientras muchos hacían fila
para ser atendidos por galenos de Estados Unidos, otros se divertían
con los payasos o esperaban para que les cortaran el cabello.
Numerosas comunidades rurales de tres municipios fronterizos de
Chalatenango se favorecieron con los planes impulsados por la Fuerza
Naval de Estados Unidos, el Comando de Sanidad Militar salvadoreño
y el Ministerio de Salud.
Las acciones se enfocaron en Dulce Nombre de Jesús, San Ignacio
y San Fernando. En el programa estaba incluida además la
villa de Arcatao, pero por razones ignoradas, la directiva comunal
del sitio se opuso.
Esfuerzo
Iniciaron el 12 de mayo en Dulce Nombre de Jesús. Los militares
se dirigían en convoy a los sitios seleccionados. De ahí
bajaban y en vez de armas de fuego llevaban cajas con medicinas,
piñatas y estetoscopios.
Había temor primero. Los niños lloraban por el temor
a las inyecciones. Pero los galenos conocen su trabajo y sabían
tranquilizarlos.
Es por su bien, decían las madres.
Minutos después, los infantes olvidaban las lágrimas.
Ahí estaban los payasos y las piñatas para entretenerse.
Curiosamente, una gran proporción de los pacientes atendidos
eran hondureños. Ellos supieron de la visita de los médicos
y se apresuraron para aprovecharlas.
Es raro que nos vea un doctor. Nos queda muy lejos y se gasta
mucho, indicó un agricultor.
Son diez días de asistencia. Entre el 12 y el 22 de mayo.
Se ha tenido la oportunidad de atender muchos problemas de salud
delicados, de prevenir otros y especialmente, de llevar esperanza
a las comunidades.
Los casos de parasitismo y las dolencias de las vías respiratorias
fueron frecuentes, igual que en otras áreas rurales del país.
Cuando los médicos militares se retiraron, iban cansados.
Pero tras de ellos dejaron miles de sonrisas, abundantes expresiones
de agradecimiento y, especialmente, a millares de personas en mejores
condiciones de salud.
Metas cumplidas
Los médicos que participaron en la campaña están
satisfechos. Las metas que se fijaron fueron alcanzadas y confían
en promover nuevas jornadas en los sectores más necesitados.
- Fueron más de nueve mil personas las que recibieron servicios.
De ellas a la gran mayoría se les proporcionó la medicina
que necesitaban.
- Los hondureños que asistieron provenían de los departamentos
de Ocotepeque y Lempira.
- La Fuerza Naval de Estados Unidos proporcionó 15 médicos
y medicamentos valorados en más de medio millón de
colones.
- El SIBASI de Nueva Concepción llevó 11 médicos,
dos más el COSAM.
- La Cuarta Brigada de Enfermería llevó diez enfermeros
y 40 efectivos que proporcionaron seguridad.
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