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Sentido
común
Los Pre Presidenciables
Decimos
que son más los areneros los que andan en la tentadera,
porque del lado escarlata, tanto mira como brújula parecen
ligeramente más ajustadas.

ARENA y el FMLN están como cayucos en alta mar y en medio
de una tormenta. El tiempo aprieta, y las candidaturas a la Presidencia
de El Salvador meten presión por todos lados ¡
parece mentira que tanta gente sueñe con semejante trabajito!.
Los insiders de ambos partidos están cus cus.
Se les nota. Se les ve. Los más ansiosos son los areneros:
siguen sin saber para dónde apuntar. Eso explica que algunas
de sus más insignes personalidades hagan apuestas en público,
por si acaso le pegan al ungido y caen parados. Decimos que son
más los areneros los que andan en la tentadera,
porque del lado escarlata, tanto mira como brújula parecen
ligeramente más ajustadas.
A estas alturas, ya ambos partidos han hecho públicos sus
respectivos procesos de selección. El FMLN, por ejemplo,
sabrá el 27 de mayo si hay o no fórmula de consenso,
es decir, si hay humo blanco sin la participación directa
de su militancia, o si, ante la falta del consenso, hará
votar a su militancia entre las fórmulas escogidas por el
sanedrín rojo. Por ARENA, la inscripción de precandidatos
se alargará hasta mediados de junio. Luego, su dirigencia
filtrará a los candidateables, y su militancia escogerá
a la pareja real vía interconsulta entre bases y dirigencia.
En todo caso, si en ambos partidos se da el dedazo, éste
será un dedazo consensuado. Al menos, así
parece.
Por hoy, los nombres que más suenan son: Armando Calderón
Sol por ARENA y Schafik Handal por el FMLN. Y es lógico.
El reciente proceso de apertura en ARENA está encabezado
con la rúbrica del ex presidente de la República,
y el gane del FMLN en las elecciones de marzo quedó sellado
con la figura del emblemático ex comandante y ahora jefe
de la bancada roja. Con todo, quién sabe si al final semejantes
credenciales les sirvan para alcanzar sus respectivas candidaturas.
A Armando Calderón Sol, a quien yo más creo han sido
las circunstancias coyunturales las que le han colocado en la posibilidad
de volver a correr por la presidencia, el destino podría
jugarle una mala pasada. Calderón Sol fue el primer y principal
motor que empujó a ARENA a un proceso que, por hoy, ha rescatado
a su partido del desastre al que se aproximaba. Esta acción
elevó la influencia y el prestigio del ex presidente. Sin
embargo, ese prestigio y esa influencia pueden verse seriamente
afectados en este proceso. Su pre candidatura, con todo y lo legítima
que pudiera ser, bien podría estar sujeta a múltiples
interpretaciones, y arriesgaría a reeditar fuegos de discordia
con los otros dos padrinos areneros, Alfredo Cristiani
y Francisco Flores. ARENA sigue siendo un partido de tres, cuyo
manejo admite muy poco espacio para movimientos bruscos.
Por el lado del FMLN, el arroz entra a pleno cocimiento esta semana.
El fracaso de las elecciones internas de 1998, que terminaron con
una nueva fractura en ese partido, les ha hecho maniobrar hacia
un proceso interno controlado, donde Schafik Handal,
junto a otros militantes e invitados especiales, ya es precandidato.
El interés de Handal por la candidatura marca una diferencia
con lo que ocurre en el partido de gobierno: nadie en ARENA tiene
el control ni el peso partidario que el diputado Handal tiene en
el FMLN. Por tanto, si Schafik de verdad quiere ser candidato, lo
será y, entonces, y si no surgen otras diferencias y se agarran
a marimbazos, la dupla Schafik con o sin importado cohesionará
al voto duro del Frente, y se irán a las elecciones vestidos
de rojo profundo. Claro, el problema para el Frente puede venir
después. Ningún partido, llámese ARENA o FMLN,
tiene tanto voto duro como para ganar unas presidenciales.
Uno no es discípulo del brujo Quarterone para saber en qué
terminarán estos asuntos. Independientemente de quiénes
sean los candidatos, lo cierto es que a mí como ciudadano,
más que nombres que ya los hay, y como para organizar
una verbena me interesa la madurez que muestren estos partidos
a la hora de elegir a su fórmula. El cómo salgan del
proceso interno servirá para advertir la capacidad que cada
quien tendrá de unir voluntades, hacer equipo y negociar
con éxito la conformación de un futuro gobierno de
concertación nacional, que es hacia donde, me parece, nos
estaremos dirigiendo el próximo año.
*Cirujano dentista y columnista de El Diario
de Hoy.
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