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Sueños
de solidaridad
Decenas
de niños y jóvenes se benefician con los programas
de ayuda alimenticia, educacional, medicinal y espiritual que les
brinda la Fundación Sueños, a fin de contribuir
a una sociedad con más hombres y mujeres de bien.
Muchos padres y madres de escasos recursos económicos sueñan
con darle lo mejor a sus hijos en cuanto a educación, salud,
vestuario y alimentación.
El arduo trabajo por llevar a casa el sustento se convierte en una
dura batalla diaria para el padre de familia. La madre soltera es
la heroína que, en el anonimato, saca adelante a sus hijos
como hombres y mujeres de bien en el campo y la ciudad. Un heroísmo
que, si bien es remunerado con el agradecimiento y el infinito amor
de sus hijos ya adultos, muchas veces no es premiado o ni siquiera
reconocido.
Sin embargo, siempre surge una mano amiga que se ofrece para ayudar
a aquellos padres o madres que ven menguadas sus fuerzas por los
renglones torcidos del destino.
Siempre existen personas altruistas que tienen corazón de
pan y alma de azúcar; nunca faltan los grupos u organizaciones
que se dedican a la tarea de ayudar al prójimo. Un ejemplo
de ello es la Fundación Sueños, que desde
hace tres años se dedica a brindar ayuda integral a niños
y jóvenes de familias pobres.
En el corazón del cantón El Sunza, de Sonsonate, la
Fundación Sueños realiza un programa para
decenas de niños a quienes les proporcionan ayuda en el área
médica, alimenticia, educacional y, además, se les
infunden valores morales, cívicos y espirituales. Todo de
forma gratuita.
Granito de arena
Actualmente ayudamos a 120 niños y jóvenes que
provienen del seno de familias muy pobres, a quienes les proporcionamos
víveres y ropa. Este es un aporte a decenas de hogares a
fin de que la sociedad salvadoreña se engrandezca con hombres
y mujeres de bien, amantes del estudio, el trabajo y obedientes
a Dios, afirma el licenciado Rafael Rosales, presidente de
la Fundación Sueños.
Las consultas y las medicinas gratis que les dan a los niños
y a los jóvenes son un esfuerzo conjunto de la Fundación
Sueños con brigadas médicas de la Iglesia
de Cristo en Oak Hills, de San Antonio Texas, Estados Unidos.
Además de los programas de ayuda ya mencionados, la fundación
construyó 17 casas para los damnificados de los terremotos
de enero y febrero del 2001. Cada vez que podemos aportar
nuestro granito de arena lo hacemos de todo corazón,
asevera el licenciado Rosales.
Gracias a los aportes de ayuda nacional e internacional, la Fundación
Sueños ha logrado construir sus instalaciones
en el cantón El Sunza, donde cada domingo realizan diversas
actividades deportivas, culturales y espirituales.
Por su parte, Wilfredo Carranza, miembro de la fundación,
señala que en cada Navidad recolectan juguetes para
los niños del cantón El Sunza.
Además de la ayuda material que les brindamos a estas
personas, lo más importante es que también les damos
el pan espiritual. Las enseñanzas de las Sagradas Escrituras
son el alivio para cualquier problema, asegura el licenciado
Rosales, quien además es pastor de la Iglesia Comunidad de
Cristo, ubicada en Santa Tecla.
La visión para dar más ayuda
La Fundación Sueños tiene como visión
ayudar a más niños y jóvenes en otros puntos
del país.
Además de los programas de ayuda que ya realiza tiene planeado
hacer campañas de alfabetización, cursos de computación
y talleres vocacionales.
Necesidades
Para mantener su labor humanitaria, la fundación necesita
de la cooperación de médicos voluntarios, medicinas,
productos alimenticios, ropa, libros y cuadernos, pupitres, electrodomésticos
y computadoras, entre otras cosas.
Si usted desea unirse a esta noble causa puede llemar al teléfono
261-0401 o la dirección electrónica fundacionsueños.com.
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