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A
marzo el rendimiento fue del 6.16%
Pensiones elevan rentabilidad
Por
tercer mes consecutivo, el rendimiento obtenido por los fondos de
pensiones continuó creciendo. AFP Confía volvió
a destacar como la más rentable del trimestre.
Tras
más de un año y medio de percibir rendimientos decadentes,
cada mes a la baja, la tendencia del Sistema de Ahorro para Pensiones
(SAP) parece haberse revertido este año.
En marzo y por tercer mes consecutivo, la rentabilidad del fondo
de pensiones, para júbilo de los pensionados, siguió
creciendo.
Las estadísticas de la Superintendencia de Pensiones indican
que la rentabilidad nominal de los fondos de pensiones alcanzó
6.16% a marzo de 2003, un porcentaje superior al 5.73% registrado
en febrero pasado.
En enero de este año la rentabilidad había sido de
5.49% y en diciembre pasado 5.27%
Lo que no deja lugar a dudas es que el rendimiento de pensiones
al cierre del primer trimestre fue muy superior al pagado por los
depósitos bancarios a 180 días, que pagaron en la
última semana de marzo 3.32%. En febrero dicha tasa fue del
3.13%.
El rendimiento real
Al descontar la inflación acumulada a marzo de 2002 contra
la de marzo de 2003, que fue de 2.39%, se determinó que el
rendimiento promedio de los fondos en términos reales fue
del 3.68%.
Individualmente AFP Confía fue la entidad que más
mejoró su rentabilidad en marzo, ofreciendo 6.28%. AFP Crecer
obtuvo 6.04% y AFP Profuturo 4.23%. Esta última estuvo cerca
del mínimo correspondiente al sector.
Ninguno de los fondos de pensiones reportó un rendimiento
superior a la rentabilidad máxima (9.16%) ni inferior a la
mínima (3.16%), según los establecen los artículos
83 y 81 de la Ley del Sistema de Ahorro para Pensiones repectivamente.
A nivel histórico, la rentabilidad acumulada desde el inicio
de operaciones del sistema previsional ha sido el siguiente: AFP
Crecer ha obtenido 13.54%, AFP Confía 12.51% y AFP Profuturo
reportó un rendimiento del 10.22%.
A nivel histórico -en promedio- los fondos de pensiones registraron
un rendimiento equivalente al 13%.
Recaudación
La Superintendencia informó que la recaudación de
cotizaciones previsionales correspondientes a marzo fue por el orden
de los $25.7 millones, que porcentualmente representaron un incremento
anual del 8.24%, respecto al mismo mes del año pasado.
Asimismo, la recaudación trimestral acumulada superó
al mismo período de 2002 en 7.79%, alcanzando los $75.9 millones.
Las fuentes detallaron que la recaudación acumulada desde
el inicio de operaciones del sistema de ahorro para pensiones, hasta
marzo del presente ejercicio, asciende a $1,170.9 millones.
Los activos de los fondos de pensiones ascendieron en marzo de este
año a $1,220.8 millones, de los cuales $1,184 millones conforman
el patrimonio de los fondos.
Al tercer mes del año, el patrimonio de los fondos estaba
constituído de la siguiente manera: 97.6% pertenecían
a cotizaciones obligatorias, 0.27% eran cotizaciones voluntarias,
1.71% fueron rezagos (recursos que no se ha podido identificar a
quien pertenecen) y 0.41% correspondían a cotizaciones pendientes
de acreditar.
El calvario de 2002 y 2001
Desde el año 2001, el rendimiento de los fondos previsionales
experimentó una caída en picada que parecía
no tener fin.
Por ejemplo, en octubre de 2000 la rentabilidad promedio del fondo
era de 13.12%. Luego cayó a 9.98% en noviembre de 2001 y
para noviembre de 2002, las AFP estaban pagando 4.51%.
Sin embargo, fue precisamente en el último noviembre cuando
la rentabilidad a la baja tocó fondo, y aparentemente se
ha estabilizado. De allí en adelante el esquema previsional
ha experimentado tres meses muy buenos en materia de rendimientos.
Según los representantes de las administradoras de pensiones
la menor rentabilidad percibida en períodos anteriores tiene
sus causas en la Ley de Integración Monetaria -vigente desde
2001- y en la escasez de títulos que por esa época
mostraba el mercado.
Dicha ausencia de títulos en qué invertir obligaba
a las AFP a depositar los fondos en depósitos bancarios,
que por lo general pagan menos que un título bursátil.
El otro problema era la poca existencia de emisores institucionales,
lo que limitaba las administradoras de pensiones a invertir en títulos
del Estado, del Banco Central de Reserva, del Fondo Social para
la Vivienda y otros.
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