Turismo
 
Inicio del Sitio Domingo 18 de mayo
 

 




CHAT
FOROS
CORREO
LA GUIA
CLASIFICADOS
EMPLEOS
TURISMO
ESPECIALES
EDICION MOVIL
ESCRIBANOS
CONOZCANOS


 
 

Condena mundial por ataques en Marruecos

Unas 41 personas murieron y varias decenas resultaron heridas por atentados suicidas en la capital comercial de Marruecos, Casablanca. Unos 10 terroristas perpetraron el ataque.

CASABLANCA, Marruecos
REUTERS, DPA.-
Internacionales
internacional@elsalvador.com
La entrada al Hotel Casablanca quedó semidestruida por los atentados suicidas. Foto: AP

La comunidad internacional condenó ayer de forma unánime los atentados suicidas del viernes en Casablanca, que afectó especialmente a la Casa de España, y mostraron su total respaldo a Marruecos en la lucha contra el terrorismo.
Todo parecía normal en el club y restaurante Casa de España, en el centro de Casablanca, hasta que tres explosiones de bombas simultáneas transformaron la noche en un caos y mataron a 41 personas.

Unas 100 personas resultaron heridas por lo que suicidas y autoridades han definido como una serie de bombas detonadas por atacantes suicidas.
Los objetivos fueron un centro comunitario judío, el consulado de Bélgica, el club y restaurante español, y un importante hotel.

“Nos acababan de servir la paella, y estaban cantando los números (del bingo). Entonces, escuchamos ¡bum!, la primera explosión. Fue como un trueno”, dijo Mohammed Zerrouki, un técnico de medicina que cenaba y jugaba al bingo con sus amigos.
La cabeza de Zerrouki estaba cubierta por un blanco vendaje. Hacía gestos de dolor de lo que dijo eran las astillas de la bomba que pinchaban su cuerpo.

“Escuché las bombas y luego todo comenzó a quemarse”, dijo Rafael Bermúdez, el propietario del club español. “Todo estaba en el suelo y había sangre por todas partes. Fue horrible”, manifestó en declaraciones a Radio Nacional Española.
Las víctimas gritaban del susto y dolor. Había cuerpos despedazados y sangre por casi todos lados.
Víctimas extranjeras

Tres franceses, dos españoles y un italiano estaban entre los muertos en Casablanca, ciudad ubicada en las costas del océano Atlántico e inmortalizada en 1942 por una película homónima de Hollywood. La ciudad está a 95 kilómetros al suroeste de la capital, Rabat.
Las ambulancias recogían a los heridos, muchos de ellos sin sus ropas.

Informes de prensa dijeron que la mayor parte de las víctimas eran marroquíes. No quedaba claro cuántos turistas extranjeros que visitaban esta ciudad del país africano murieron.
Cientos de curiosos y familiares de las víctimas corrieron hacia los sitios donde detonaron las bombas, en busca de información sobre el primer ataque en Marruecos en nueve años.
Los ataques sucedieron mientras los marroquíes celebraban el nacimiento del primer hijo del rey Mahammed VI, que viajaba hacia Casablanca el sábado.

“Los actos perpetrados en Casablanca son el trabajo del terrorismo ciego internacional. Marruecos está decidido a castigar sin clemencia los actos terroristas”, dijo Hassan Aourid, portavoz del rey marroquí Mohammed.

Ningún grupo se atribuyó de inmediato la responsabilidad de los ataques, pero la ejecución aparentemente coordinada de los mismos levantó sospechas contra la red Al-Qaeda del militante islámico de origen saudita Osama bin Laden, a quien Estados Unidos considera el cerebro de los ataques del 11 de septiembre de 2001.

Una pareja se abraza luego de los atentados suicidaas. Foto: AP

Infierno en Casablanca

Funcionarios marroquíes dijeron que los suicidas realizaron cinco ataques separados y que entre los muertos había al menos diez atacantes.
“El portero, pobre hombre, lo decapitaron... con un gran cuchillo... luego dejaron una, dos bombas”, dijo un funcionario de la Casa de España, un local muy popular entre empresarios y diplomáticos. España, cuyas relaciones con Marruecos han sido tensas en los últimos años, respaldó la guerra encabezada por Estados Unidos contra Iraq.

Las imágenes que muestra la televisión dejan a Marruecos en estado de shock. Este reino norteafricano no había padecido nunca el terror ni tan cerca ni con tanta fuerza.
“Irrumpieron en el local y detonaron sus bombas entre los comensales”, señaló Lumina Haffa respecto a lo sucedido en el restaurante del centro español “Casa de España”, donde se sospecha que hasta 20 personas perdieron la vida. “En todos lados había partes de cadáveres, todo estaba lleno de sangre”, describió Haffa.

“Terrible, terrible”, señaló por su parte el presidente del centro, Rafael Bermúdez: “Hoy he perdido aquí algunos amigos”.
Como otros locales de la zona alrededor de la medina y de la Plaza de las Naciones Unidas, la “Casa de España” era un punto de encuentro popular para muchos extranjeros en la metrópolis comercial de Marruecos, de tres millones de habitantes.

Mientras el ministro del Interior de Marruecos, Mustafa Sahel, intentaba calmar los ánimos diciendo que “todo está bajo control”, en el hospital Averroes tenían lugar escenas dramáticas. Personas presas de la incredulidad preguntaban por sus parientes y leían con atención una lista con los nombres de los muertos. Algunas de las camillas con heridos están en los pasillos, y médicos y enfermeras corren de un lado a otro.
“Sí, yo sobreviví. Pero las cosas ya nunca serán como antes”, dijo a las cámaras un joven.
 
Estados Unidos condenó los atentados en Marruecos y el presidente George W. Bush dijo que su país “está cazando a los asesinos de Al-Qaeda”, el grupo terrorista que es el principal sospechoso de los ataques.

En un mensaje enviado al monarca de Marruecos, Mohamed VI, el Rey de España, Juan Carlos I, expresó su “pesar” por los fallecimientos, así como su solidaridad con las víctimas, y trasladó su “más firme repulsa y condena de la violencia y el terrorismo, en nombre del Gobierno y del pueblo español”.
El ministro belga de Asuntos Exteriores, Louis Michel, condenó con firmeza un ataque que definió como “imperdonable”.

Desde el mundo árabe, el príncipe heredero, Abdula Bin Abdelaziz, le expresó a Mohamed VI su condena a través de un contacto telefónico, mientras el primer ministro de Líbano, Rafic Hariri, consideró los atentados de “desafío lanzado contra todos nosotros para proteger la verdadera identidad islámica contra las sospechas, los actos de violencia y la desesperación”.

El presidente de Francia, Jacques Chirac, prometió a Mohamed VI el “pleno apoyo” de su país frente a semejantes hechos que “sólo pueden reforzar nuestra determinación común de combatir sin flaqueza el terrorismo internacional”.
El ministro alemán de Asuntos Exteriores, Joschka Fischer, expresó la “condena en la forma más severa” de este acto de terror que “nos recuerda que la comunidad internacional no puede ceder en la lucha contra el terrorismo internacional”.

 

 

  HACIA ARRIBA


Derechos Reservados - El Diario de Hoy, El Salvador, C.A. - Aviso Legal
   

 

 

s