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Templo
La Asunción venció a los sismos
Ahuachapán.
El terremoto de 2001 no venció la estructura del templo de
Nuestra Señora de La Asunción. Gran parte del templo
ya fue restaurada, pero aún falta trabajo.
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La satisfacción
se reflejaba en las sonrisas del ingeniero Gustavo Herodier
al observar los trabajos de restauración en el templo
de Nuestra Señora de La Asunción. Foto
EDH
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La satisfacción se reflejaba en las sonrisas del ingeniero
Gustavo Herodier al observar los trabajos de restauración
en el templo de Nuestra Señora de La Asunción. Su
gestión como presidente del Consejo Nacional para la Cultura
y el Arte (CONCULTURA), incluyó la aportación de fondos
y asistencia para realizar la obra.
El templo, orgullo de los ahuachapanecos, fue dañado por
los terremotos de 2001. Grandes grietas debilitaron la estructura
y muchos vecinos temían que igual que varios otros edificios
antiguos, fuera condenado a la demolición.
Pero muchas manos se unieron, las de las autoridades católicas,
feligreses, vecinos y el gobierno central.
Gracias a ello, la primera etapa de los trabajos de restauración
ya fue finalizada. El presidente de CONCULTURA verificó lo
realizado.
El detalle
Luego de los sismos, la comunidad católica se unió
para gestionar ayuda. Personas altruistas aportaron algún
dinero, pero ni por cerca era suficiente. A inicios del año
anterior, el Presidente Francisco Flores anunció que aportaría
más de cien mil dólares para apoyar el proyecto.
Estos han sido administrados por CONCULTURA y desde agosto del año
anterior, se desarrollan los trabajos cuya primera etapa concluyó
en febrero anterior.
Las obras fueron dirigidas por la arquitecto Berta Marina Meléndez
quien d
etalló que se han desarrollado trabajos de reforzamiento
estructural de las grietas, y la reparación de fisuras. Fue
recuperada la torre central de la fachada principal y se pintó
el área.
Se eliminaron los problemas de humedad en el presbiterio y hubo
rehabilitación del área de sacristía. En total,
fue reparado el 70 por ciento de la estructura.
En ello se invirtieron casi 130 mil dólares, de los que CONCULTURA
proporcionó 108 mil.
Cuidados
El valor histórico y cultural del edificio es grande. El
párroco Carlos Álvarez detalló que fue construido
entre 1750 y 1800. Ahí se venera al Dulce Nombre de Jesús
en cuyo honor son las fiestas patronales que se celebran entre febrero
y marzo.
Millares de fieles y turistas hacen de este templo el centro de
atracción religiosa, especialmente durante las celebraciones
patronales y la Semana Mayor. De ahí parte del valor que
tiene para la comunidad.
El ingeniero Herodier recorrió las instalaciones y expresó
su satisfacción por el avance de las obras y confió
en que la comunidad e instituciones interesadas, brinden su apoyo
para culminar el proyecto.
Ahí el doctor Horacio Enrique Magaña, presidente del
Comité Parroquial agradeció el apoyo del gobierno
y la comunidad. Además de recuperar esta joya histórica,
ha dejado de ser una amenaza para los vecinos, concluyó
Pendientes
La segunda fase del proyecto de restauración tiene áreas
definidas que deberán ejecutarse a la mayor brevedad posible.
- Hay trabajos pendientes en la sacristía y debe iluminarse
el atrio. Para ello se gestiona la donación de 40 mil dólares
de parte del gobierno
- También es necesario reparar parte del sótano y
evitar la humedad en otras zonas.
- Varias imágenes necesitan ser restauradas y otras zonas
del templo pintarse de nuevo.
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