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Keanu
Reeves:
Las tragedias de Neo
El
actor de Matrix Recargado, película que se estrena
aquí el jueves 22, no la ha pasado fácil últimamente.
Primero perdió a una hija, luego su novia murió en
un accidente y ahora su hermana menor agoniza de leucemia
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Escenas de película
The Matrix Reload. Foto EDH / AP
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A no ser cuando lo dicta extrictamente el guión, es muy
difícil ver a Keanu Reeves con una sonrisa.
Un poco por su natural forma de ser, otro poco por la catarata de
tragedias que han perturbado últimamente a este actor de
39 años nacido en Beirut, Líbano. Hijo de un geólogo
llamado Samuel Nowlin Reeves (mitad hawaiano y mitad chino) y Patric
Taylor, una corista inglesa, Keanu supo desde muy chico lo que era
el sufrimiento. Sus padres se separaron cuando tenía dos
años. Desde allí sólo supo de su padre Samuel
tres veces.
Una, cuando tenía 13 y lo fue a visitar a Hawaii. La segunda,
cuando leyó en los periódicos que había sido
sentenciado a 10 años de cárcel por posesión
de cocaína y heroína. Y la tercera, cuando dos años
después fue dejado en libertad condicional.
Reeves, el héroe de Matrix Recargado -que en
El Salvador se estrenará el próximo jueves 22- es
un actor atípico. Siempre consideró el dinero un tema
secundario. Se atrevió a decirle que no a la secuela de Speed
a pesar de una oferta millonaria y en otra ocasión decidió
recortar casi al mínimo su salario en la película
El abogado del Diablo para que los productores puedan
contratar con ese dinero a Al Pacino.
Fanático del hockey sobre hielo y líder del grupo
musical Dogstar, Keanu -que en hawaiano significa fresca brisa
de las montañas- es una rara especie en la jungla de
Hollywood. No va demasiado a las fiestas, no frecuenta los lugares
de moda, rara vez se lo ve acompañado de gente famosa...
El período negro
Con el impresionante éxito de The Matrix (1999),
se suponía que Keanu Reeves viviría su mejor momento,
ya que su carrera estaba en el pico más alto y -como si fuera
poco- muy pronto sería padre por primera vez. Ahí
comenzó la pesadilla.
En
febrero del año 2000, su novia, la empresaria discográfica
Jennifer Syme, de 29 años, perdió su embarazo en el
séptimo mes. La beba iba a llamarse Ava.
Cuando Reeves todavía estaba tratando de salir de la depresión,
el destino le tenía reservado otro durísimo golpe.
Catorce meses después, en abril de 2001, la propia Jennifer
Syme murió en un accidente automovilístico cuando
su Jeep Cherokee modelo 1998 volcó en una autopista de Los
Angeles. Esa doble tragedia devastó completamente al actor,
quien estuvo mucho tiempo recluido en su casa y nunca ha querido
hablar del tema, ni siquiera con sus compañeros de elenco
de Matrix.
Laurence Fishburne, quien interpreta a Morpheus en la cinta, lo
explica con su ejemplo: He trabajado con él durante
cinco años y lo adoro, pero la verdad es que no sé
absolutamente nada de él.
Desde la muerte de Jennifer no volvió a formar pareja. Para
la premiere de Matrix Recargado en Los Angeles nuevamente
apareció solo.
Más dolor
Pero todavía había más para Reeves. Cuando
estaba instalado en Australia filmando las dos secuelas de Matrix
recibió la noticia que lo paralizó de pies a cabeza.
Kim, su hermana menor, la que él mismo se había encargado
de criar, estaba a punto de morir de leucemia.
El actor dejó el rodaje y canceló una gira por Asia
con su grupo Dogstar para dedicarse a acompañar a su hermana,
una entrenadora de caballos, en sus últimos días.
Así fue que regresó a Los Angeles para dedicarse a
Kim a tiempo completo. El se hizo cargo de los 30,000 dólares
que costó un viaje a la isla italiana de Capri donde Kim
y sus amigos disfrutaron juntos por última vez. Reeves también
decidió, ya en el momento cercano a la agonía, de
trasladarla a un lujoso hotel de Hawaii para que al menos disfrute
allí las horas finales.
En el set de Matrix Recargado no era extraño
ver a Keanu Reeves tomar baños de hielo y practicar yoga.
Lo primero era para recuperarse de los golpes que le dejaban las
interminables secuencias de acción; lo segundo para reponerse
de los golpes anímicos que le dio la vida.
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