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Policía
sin pistas sobre el hecho
Asesinan a conductor de bus de la Ruta 15
Era
su primer viaje del día. Tras su muerte, tres hijos quedan
sin padre. La PNC tiene una pista sobre el hecho.
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| Luego de que el conductor fuera lesionado,
el bus colisionó con un poste del tendido eléctrico.
Foto: EDH/Eduardo Rivera |
José Misael Noyola Aguilar, de 38 años, conductor
de un bus de la Ruta 15, fue asesinado ayer de un balazo en la sien
derecha por dos desconocidos durante el recorrido de San Salvador
hacia Apulo, Ilopango.
El hecho sucedió, según la Policía, a las 5:35
de la mañana, entre la 9a. Calle Oriente y avenida España,
en el centro de San Salvador.
El lugar donde ocurrió el crimen es la meta de la ruta para
la que trabajaba el motorista asesinado. Las primeras investigaciones
policiales señalan que el asesino esperó a que todos
los pasajeros se bajaran del autobús, luego subió
de prisa y, sin discusión alguna, le hizo el disparo con
un arma de la que no se sabe aún el calibre.
Al parecer, Noyola puso en marcha la unidad de transporte, pues
el autobús chocó contra un poste del tendido eléctrico.
El asesino, indican testigos, viajaban en un pick up, en el cual
huyó.
Hasta el momento, la principal pista con que cuentan las autoridades
es que hace varios años el motorista asesinado protagonizó
un accidente entre dos unidades de transporte en que resultaron
varias personas muertas y lesionadas.
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| Angel Pineda llora la muerte de su amigo
Misael Noyola. Foto: EDH/Eduardo Rivera |
Noyola Aguilar estuvo preso por su supuesta responsabilidad en
el referido accidente. Pasado algún tiempo, volvió
a conducir autobuses.
El tipo que lo asesinó sabía al mandado que
iba, aseguró un investigador policial, quien a la vez
descartó el robo como motivo del homicidio, pues la caja
de los pasajes y las prendas personales de la víctima estaban
intactas.
Noyola tenía tres hijos y residía en una comunidad
de Ciudad Delgado.
La familia asegura que, amén de este problema, nunca supieron
que tuviera enemigos.
Tampoco, dijeron, les comentó de algún incidente que
hubiera tenido últimamente, o que temiera por su vida.
Hay un Dios, y Él sabrá qué hacer con
ese que mató a mi hijo, dijo el padre de Noyola, un
señor ya entrado en años.
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