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Tenía miedo de venir aquí
Ana Elsa fue una de tantas pacientes que regresó ayer a
casa sin recibir atención médica.
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| Ana Elsa realizó varios
trámites en las dependencias del hospital Primero de
Mayo del ISSS. Foto Mauricio Cáceres |
Si el martes los sindicalistas del STISSS irrumpieron con violencia
en las instalaciones del hospital Primero de Mayo del Seguro Social,
ayer mantenían el control de la institución y señalaban,
con total discrecionalidad, quién necesitaba atención
médica y quién no.
Ana Elsa, con nueve meses de embarazo, sufrió en carne propia
la decisión de los sindicalistas.
La joven acudió a realizarse un trazo para determinar en
qué condiciones se encuentra el bebé.
La cita la tenía ayer, pero no vine porque tenía
miedo por todo lo que está pasando aquí, aseguró
la paciente.
Ana Elsa llegó al área de ultrasonografía y,
a pesar de que a este medio le dijeron que trabajaban con normalidad,
la realidad era distinta.
De hecho, Ana Elsa se tuvo que regresar por el mismo camino que
había venido, en dirección al sector de admisión
de partos, de donde la remitieron a su casa.
Sólo las emergencias, la sala de operaciones de la
emergencia y la cirugía electiva trabajan.
La realidad es que no se ha dejado entrar a algunos médicos,
afirmó uno de los galenos que se mantiene firme en su trabajo.
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