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Una
empresa y 12 socios
La
Paz. Todos son carpinteros sampedranos que buscan acoplarse a las
exigencias del mercado actual, a través de un proceso de
asociatividad impulsado por GTZ.
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| Recientemente, doce propietarios
de talleres de carpintería formaron la primera sociedad
de carpinteros. Foto: EDH/Jesús
Corvera |
Miguel Ruiz Rodríguez es de oficio carpintero. Tiene ya
72 años de vida, 54 los ha dedicado a labrar muebles de distintos
tipos y maderas. Las obras llevan su firma.
Un estilo que da testimonio de esa experiencia.
El carpintero es originario de San Pedro Nonualco, al norte de La
Paz. Allí dio sus primeros pasos como tal. Tenía 18
años, recuerda.
En ese entonces, su sueño era consolidarse como carpintero
y viajar a San Salvador para pulir su estilo.
Para el 2003, don Miguel apostó por un futuro mejor, al incluirse
en la lista de socios fundadores del Centro de Desarrollo Productivo
de Carpinteros de San Pedro Nonualco (CEDEPROCAR).
El proceso asociativo fue impulsado por la Cooperación Técnica
Alemana GTZ, a través del proyecto Reconstrucción
después de los Terremotos de El Salvador.
La sociedad de carpinteros inició con 12 agremiados, todos
propietarios de talleres artesanales.
Un gran reto
Con la idea de apoyar a los artesanos en la búsqueda de nueva
tecnología, mejor materia prima y obtención de un
producto de excelente calidad, nació CEDEPROCAR.
Los objetivos de la nueva empresa incluyen la introducción
de nuevas técnicas de producción, diversificar la
mercadería, bajar costos y mejorar los ingresos.
De sus primeros retos, debe destacarse la identificación
de su debilidad más significativa: la carencia de equipo
adecuado.
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| Don Miguel Ruiz Rodríguez es uno
de los 12 carpinteros de San Pedro Nonualco que fundaron CEDEPROCAR.
Foto: EDH/Jesús Corvera |
Individualmente, los carpinteros tenían pocas probabilidades
de obtener los fondos para adquirir una reegruesadora y una sierra
de cinta. Ambas máquinas fortalecen el proceso productivo.
GTZ gestionó la adquisición del equipo antes detallado
y, en la actualidad, permanecen en el local donde funcionan las
oficinas de CEDEPROCAR.
Mediante la sociedad, los agremiados podrán usar las máquinas
según sus necesidades, por el pago de una cuota previamente
establecida que servirá para su mantenimiento.
Además, el local servirá para el almacenaje de materia
prima y venta de productos elaborados por los socios.
El proyecto es ambicioso, como ambiciosos son los sueños
de don Miguel, ese carpintero que decidió arriesgarse a sus
72 años.
- Mística de la nueva empresa
Los carpinteros en CEDEPROCAR ofrecen:
- Venta de servicios por uso de maquinaria.
- Venta de materia prima y materiales.
- Venta de muebles diversados.
- Ofrecerán servicios de bodegaje.
- Por hoy, ya cuentan con las dos máquinas y un reglamento
interno.
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