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Empresarios rechazan propuesta de EE.UU.
La empresa privada considera inconveniente la oferta estadounidense
de liberar el 80% de los productos del istmo que ya entran a su
mercado, a cambio de obtener igual trato para el 70% de los suyos.
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| Los negociadores del sector
privado de los cinco países expusieron su inconformidad
con la propuesta de desgravación que hiciera Estados
Unidos. Foto Lorena Mendoza |
Centroamérica no aceptó negociar la propuesta de
desgravación arancelaria general que Estados Unidos planteó
para comenzar la cuarta ronda de negociaciones, debido a que la
región perdería millones de dólares y los beneficios
ya concedidos en ese país para los productos de mayor impacto
en la región.
Ese es el principal argumento planteado ayer por el Consejo Empresarial
Centroamericano (Ceca) a los viceministros de Economía de
la región.
Estados Unidos propone liberar de aranceles al 70% de los bienes
que ya envía a la región y al 80% de los productos
que ya exporta Centroamérica a su mercado.
Esta oferta no incluye los productos que en estos momentos ya entran
con libre comercio y preferencias a Estados Unidos, por medio de
la Iniciativa para la Cuenca del Caribe (ICC) y el Sistema Generalizado
de Preferencias (SGP). Tampoco define qué tipos de desgravación
arancelarias tendrán los porcentajes restantes del intercambio
comercial mutuo, se informó.
Pérdida millonaria
Rigoberto Monge y Enrique Lacs, negociadores del sector privado
de El Salvador y Guatemala, respectivamente, plantearon a los viceministros
de Economía que por cada dólar concedido por los Estados
Unidos a Centroamérica, la región pierde dos dólares.
Centroamérica exportó a Estados Unidos cerca de 8,500
millones de dólares, en el 2002, e importó casi los
$10,200 millones, en el mismo año, según datos de
la aduana estadounidense, recopilados por la Corporación
de Exportadores de El Salvador (Coexport).
La participación de Centroamérica, en las importaciones
totales de los Estados Unidos, creció de 0.87% en 1996, a
un poco más de 1.02%, en el 2002.
Por ende, la pérdida en el intercambio comercial sería
gravísima y millonaria para Centroamérica y, además,
se cerrarían muchos empleos, señaló Marco Vinicio
Ruiz, negociador privado de Costa Rica.
Hay millones de dólares inclinados más hacia
un lado que hacia otro (el de Centroamérica) y eso no puede
ser posible, comentó Monge.
Para llegar a un equilibrio, en el que por cada dólar concedido
por Estados Unidos, haya un dólar concedido por Centroamérica,
debe existir una diferencia de porcentajes que oscile entre 20 y
25 puntos porcentuales, no una diferencia de 10 puntos, como lo
proponen los estadounidenses, comparó Monge.
Pero, si queremos tratamiento asimétrico a favor de Centroamérica,
un dólar concedido por Estados Unidos debería valer
$0.70 concedidos por Centroamérica. Entonces, la diferencia
sería superior a los 20 y 25 puntos porcentuales, comparó.
Lo ideal es que lo que ya tiene libre comercio obtenga acceso total
a Estados Unidos, según Monge.
Pero, la oferta estadounidense cercena los porcentajes
de productos que ya tienen cero o mínimos aranceles en Estados
Unidos, e incluso obliga a que Centroamérica prácticamente
renegocie los derechos ya adquiridos con la ICC y el SGP, es decir,
los productos de gran interés para la región, como
la maquila de confección.
Ruiz informó que Centroamérica prefiere negociar la
desgravación arancelaria del TLC, con base en el comercio
ya ganado con la ICC y el SGP, el cual es superior al 80% que los
Estados Unidos propone.
Además, se aspira a conseguir entrada a los productos que
en estos momentos no son beneficiados por la ICC y el SGP.
Ejemplo chileno
La región espera también lograr más de lo que
Estados Unidos le concedió a Chile en el TLC, respecto a
los textiles y las confecciones, es decir, comercio sin cuotas ni
restricciones.
Eduardo Ayala Grimaldi, viceministro de Economía de El Salvador,
adelantó que los negociadores oficiales de Centroamérica
también rechazan negociar con Estados Unidos una propuesta
de desgravación basada en porcentajes generales.
Lo recomendable es arrancar con un programa de desgravación
arancelaria que estime las sensibilidades de cada sector, en ambas
partes. Por ende, nos esforzaremos en considerar el comercio
actual y ubicar a la mayor parte de productos bajo ICC y SGP, sin
aranceles. Esperamos que ellos nos atiendan los intereses,
comentó.
Ayala se refirió a las cuatro canastas o cupos
de desgravación arancelaria que regirán las negociaciones
de este tema.
A nivel oficial, entre Estados Unidos y Centroamérica, se
manejan cuatro cupos, uno de acceso inmediato (sin aranceles), otro
que se desgrava a cero en plazos cortos (cinco y diez años),
otro en plazos largos (quince años) y uno para casos especiales
(productos sensibles).
La propuesta de desgravación arancelaria general formulada
por Estados Unidos atañe únicamente al primer cupo
o canasta, pero sin incluir lo que ya tiene libre comercio
(ICC y SGP).
Ayala respalda la versión propuesta por el Ceca de crear
seis canastas o cupos de desgravación arancelaria,
en los que se modifican únicamente la segunda y tercera canasta,
al estipular que durante los primeros tres años del plazo
corto no haya desgravación para algunos productos y, para
el caso de los plazos largos, los aranceles no se desgraven en el
primer año de los quince, sino en el año sexto.
Con esta programación, dijo Ayala, el reto estará
en lograr consensos bilaterales con Estados Unidos, en la primera
y en la cuarta canasta o cupo, es decir, en desgravar
a 0% todo lo que es necesario y, en dar tratamiento sensible a los
productos que así lo requieren.
Allí debe arrancar la negociación del programa de
desgravación arancelaria con Estados Unidos, señaló.
Advirtió que el consenso alcanzado con el Ceca, en las canastas
no es rígido y tampoco total, ya que muchos sectores de todos
los países tienen prioridades e intereses y sensibilidades
diferentes.
Por lo tanto, los consensos se lograrán en la medida en que
marchen las negociaciones, basados en el comercio de los bienes
actualmente exportados a Estados Unidos y viceversa. No necesariamente
deberá haber acuerdo general, para la cuarta ronda, en mayo.
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